Italia atravesó ayer una jornada de protestas masivas
contra el aumento del costo de vida y las políticas del Gobierno de Giorgia
Meloni. Las movilizaciones se extendieron por distintas ciudades y terminaron
con enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, que utilizaron
cañones de agua y realizaron operativos de dispersión.
Las concentraciones reunieron a estudiantes, empleados
públicos, camioneros, taxistas, agricultores y organizaciones sociales. La
convocatoria fue impulsada por el sindicato Unione Sindacale di Base (USB), en
el marco de una huelga general que tuvo alcance nacional.
Roma y Turín fueron los principales escenarios de los
disturbios, aunque también se registraron incidentes y manifestaciones en
Milán, Nápoles, Bolonia, Génova y Vicenza.
Roma: enfrentamientos cerca del Parlamento y la
sede del Gobierno
En la capital italiana, la movilización comenzó en las
inmediaciones de la estación central y avanzó por distintos puntos
emblemáticos, entre ellos el Coliseo y el Ministerio de Economía.
La marcha estuvo encabezada por dos tractores y un taxi.
Durante el recorrido, los participantes levantaron banderas y expresaron su
rechazo a las prioridades del Ejecutivo con consignas como: “Necesitamos más
viviendas, no más bombas”.
La situación se complicó durante la tarde, cuando una
columna de manifestantes que llegó desde el barrio de Trastevere intentó
atravesar el cordón policial para acercarse al Parlamento.
Los agentes respondieron con escudos y realizaron varias
cargas para impedir el avance. También bloquearon los accesos a Piazza Colonna,
donde se encuentra el Palacio Chigi, sede del Gobierno, y a Piazza di
Montecitorio, donde funciona la Cámara de Diputados.
Los incidentes continuaron en las inmediaciones del río
Tíber y en el barrio de Testaccio. Allí, algunos participantes arrojaron
botellas, petardos y otros objetos contra los efectivos, que utilizaron
vehículos con cañones de agua para dispersar a la multitud.
También se reportaron contenedores volcados y uno de ellos
incendiado. Un primer balance de las autoridades indicó que ocho personas
fueron retenidas para su identificación.
Turín y Vicenza también registraron episodios
de violencia
En Turín, los disturbios se concentraron en la plaza
Castello. Parte de los manifestantes arrojó huevos y botellas de plástico y
vidrio contra los efectivos policiales.
La respuesta de las fuerzas de seguridad incluyó el uso de
cañones de agua y golpes con bastones en las inmediaciones de la sede de la
prefectura.
En Vicenza, ubicada en la región del Véneto, alrededor de
diez policías resultaron heridos durante los enfrentamientos.
Mientras tanto, en Milán la convocatoria reunió a unas
25.000 personas, de acuerdo con datos difundidos por la agencia Adnkronos. La
movilización partió desde la estación central y se dirigió hacia sectores
alejados del centro de la ciudad.
El reclamo contra el costo de vida y el gasto
militar
La protesta fue impulsada por el sindicato USB y contó con
el respaldo de distintos sectores laborales y organizaciones sociales. Entre
los principales reclamos figuraron el encarecimiento de los productos básicos,
las dificultades para acceder a una vivienda y el rechazo al aumento del
presupuesto destinado a defensa.
En las últimas semanas, camioneros, taxistas y agricultores
también habían realizado manifestaciones por el incremento del precio de los
combustibles y el impacto de los costos sobre sus actividades.
Durante la marcha en Roma, las consignas apuntaron
especialmente contra las prioridades presupuestarias del Gobierno de Meloni y
reclamaron mayores recursos para políticas sociales.
La USB estimó que entre uno y 1,5 millones de personas
participaron de las movilizaciones en todo el país. Sin embargo, las
autoridades italianas no difundieron un balance oficial que confirme esa cifra.
Cuánto impacto tuvo la huelga en las escuelas
El paro también alcanzó al sistema educativo. Según un
informe provisional del Ministerio de Educación y Mérito, el nivel de adhesión
en las escuelas fue del 7,57%.
El relevamiento contempló hasta las 17 del viernes el
54,73% de los establecimientos educativos incluidos en el registro.
Las protestas forman parte de una serie de movilizaciones
que comenzaron a intensificarse a mediados de octubre y que tuvieron como
protagonistas a estudiantes y trabajadores. En Milán, además, los reclamos se
desarrollaron en una ciudad que dos semanas antes había registrado destrozos y
enfrentamientos después de otra manifestación contra el aumento del costo de
vida.
La jornada dejó en evidencia el malestar de distintos
sectores sociales con la situación económica y las decisiones del Ejecutivo. El
alcance de las próximas convocatorias y la respuesta del Gobierno serán
determinantes para conocer si el conflicto social continúa escalando en Italia.
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