La cifra de víctimas mortales por el choque entre dos
trenes de alta velocidad en la provincia española de Toledo ascendió a 69,
según informó la Junta de Castilla-La Mancha. Mientras continúan las tareas de
búsqueda e identificación, los investigadores comenzaron a analizar las pruebas
que permitirán reconstruir cómo ocurrió la tragedia.
El accidente se produjo el miércoles, alrededor de las
8.54, entre las localidades de Los Yébenes y Urda. La colisión involucró a una
formación AVE de Renfe y un tren de la compañía Iryo.
Además de los fallecidos, el siniestro dejó más de un
centenar de heridos de distinta gravedad. Los equipos de emergencia siguen
trabajando en el lugar, donde también avanzan las tareas para retirar los
vagones que cayeron por un terraplén.
La investigación apunta a un impacto a más de
160 kilómetros por hora
El primer informe de la Autoridad Independiente para la
Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de
Aviación Civil (AITAT) estimó que la colisión se produjo a una velocidad de
entre 160 y 200 kilómetros por hora.
El organismo aclaró que la investigación se encuentra en
una etapa inicial, centrada en la recolección de información en el terreno y el
análisis de documentación procedente de los sistemas de registro.
Durante las tareas realizadas este jueves, los
investigadores retiraron las cajas negras de ambos trenes. Los dispositivos
quedaron bajo custodia de la Guardia Civil y serán fundamentales para
reconstruir los movimientos de las formaciones y las comunicaciones previas al
impacto.
Continúan las tareas de rescate y atención a
los heridos
Los equipos de emergencia mantienen el operativo en la zona
del accidente para completar el rastreo y descartar la presencia de otras
víctimas entre los restos de los convoyes.
La atención sanitaria se concentra en Castilla-La Mancha y
la Comunidad de Madrid. En la primera región, alrededor de cuatro pasajeros
permanecían internados en unidades de cuidados intensivos y otros siete estaban
hospitalizados en planta.
En Madrid, tres personas continuaban en estado crítico.
Según el reporte difundido, los cuatro heridos de mayor gravedad presentaban
una evolución positiva.
Denuncias por personas desaparecidas y
asistencia a las familias
La magnitud del accidente también generó una intensa
búsqueda de familiares que todavía no habían podido establecer contacto con sus
seres queridos. Hasta el momento del informe, 64 personas habían presentado
denuncias por desaparición de familiares.
Las autoridades habilitaron líneas telefónicas para atender
consultas y brindar información a los afectados:
Renfe: 900 10 10 20.
Iryo: 900 001 403.
Emergencias de Castilla-La Mancha: 900 122 112.
Además, la Guardia Civil advirtió sobre mensajes de texto
fraudulentos que suplantan la identidad de sus agentes y anuncian falsamente la
identificación de víctimas. Las familias deben utilizar únicamente los canales
oficiales para recibir información.
Retiran los vagones y buscan determinar las
causas
El trabajo en el lugar incluye el retiro de las unidades
dañadas que quedaron fuera de las vías y la recopilación de elementos técnicos
para establecer las circunstancias del choque.
La investigación deberá determinar qué ocurrió antes del
impacto y qué factores contribuyeron a que dos trenes de alta velocidad
terminaran involucrados en una colisión de semejante magnitud.
El accidente vuelve a poner bajo análisis la seguridad del
sistema ferroviario español, apenas nueve meses después de la tragedia de
Adamuz, en Córdoba. Por ahora, las autoridades concentran sus esfuerzos en
completar la identificación de las víctimas, asistir a los heridos y avanzar
con los peritajes para esclarecer las responsabilidades.
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