El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio,
aseguró que Washington no intervino en los preparativos que permitieron a
Flávio Bolsonaro abandonar Brasil y viajar a Estados Unidos. Sin embargo,
confirmó que el presidente Donald Trump autorizó su ingreso al país cuando el
senador llegó a un puesto fronterizo.
“Ya disponía de un visado, y el presidente tomó la decisión
de permitirle entrar en el país”, explicó Rubio durante una conferencia de
prensa en Atlanta, Georgia. En la misma intervención, remarcó que “el Gobierno
de EEUU no participó directamente” en la organización de su salida de
territorio brasileño.
El recorrido de Bolsonaro antes de llegar a
Miami
La partida del dirigente del Partido Liberal (PL), quien
fue candidato presidencial en el balotaje brasileño, generó interrogantes por
el itinerario que realizó antes de instalarse en Estados Unidos.
El 27 de octubre ingresó a la Argentina por el Puente
Internacional Tancredo Neves, en Misiones, acompañado por su esposa y sus dos
hijas. Esa misma noche, a las 23.30, abordó un vuelo privado desde Puerto
Iguazú con destino a Guayaquil, Ecuador, y luego continuó hacia Miami.
La Dirección Nacional de Migraciones argentina informó que
los integrantes de la familia presentaron documentación válida y que no tenían
impedimentos legales registrados para ingresar al país.
El caso tomó relevancia porque, en Brasil, el ministro
Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal, había dispuesto la entrega
de los pasaportes de Bolsonaro y una prohibición para que abandonara el
territorio nacional, en el marco de una investigación por presunto lavado de
dinero.
Además, la Policía Federal brasileña señaló que no cuenta
con un registro oficial de la salida del senador.
La Cancillería brasileña pidió explicaciones a
la Argentina
El traslado también abrió un frente diplomático entre Brasilia
y Buenos Aires. El Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño convocó a
María Emilia Cortés, encargada de negocios de la embajada argentina, para
solicitar información sobre una eventual participación de funcionarios del
gobierno de Javier Milei.
La reunión se realizó con João Marcelo Galvão de Queiroz,
responsable del área de Mercosur de la Cancillería brasileña. Fuentes
diplomáticas indicaron que el encuentro tuvo como objetivo reunir información y
no constituyó una protesta formal ni una reprimenda.
Desde la Casa Rosada sostuvieron que Bolsonaro pudo
ingresar a la Argentina porque no tenía alertas internacionales ni
restricciones que aparecieran en los registros migratorios. El jefe de
Gabinete, Diego Santilli, también señaló que esa fue la condición que permitió
su ingreso.
El episodio se produjo en un escenario de vínculos
diplomáticos debilitados entre ambos países. Desde agosto, Argentina y Brasil
mantienen sus relaciones a nivel de encargados de negocios, luego de la salida
de sus respectivos embajadores, Julio Bitelli y Daniel Raimondi.
Flávio Bolsonaro denunció persecución política
y cuestionó el balotaje
Después de llegar a Miami, el senador reapareció en una
transmisión de Instagram de aproximadamente 20 minutos. Allí explicó que
decidió salir de Brasil luego de conversar con su esposa, Fernanda Bolsonaro, y
rechazó que su partida representara una señal de debilidad.
También agradeció a sus seguidores por los cerca de 60
millones de votos que afirmó haber recibido y dejó abierta la posibilidad de
volver a competir por la Presidencia antes de 2030.
“Esto me da mucha fuerza, mucha lucidez e incluso más valor
para afrontar lo que sea necesario, para rescatar y salvar a nuestro país, para
volver a presentarme a la presidencia. No me refiero a 2030, no, me refiero a
antes”, expresó.
Bolsonaro acusó al presidente Luiz Inácio Lula da Silva de
haber utilizado recursos estatales durante la campaña electoral. Entre sus
cuestionamientos mencionó el incremento del monto de la Bolsa Familia antes de
los comicios.
Para describir lo que consideró irregularidades, recurrió a
una comparación futbolística: “Hubo varios goles marcados con la mano que mi
oponente anotó y que no fueron anulados por el VAR”.
El legislador sostuvo que perdió la elección presidencial
“contra el sistema” y puso en duda el resultado del balotaje. También planteó
la posibilidad de que Brasil vuelva a votar antes de 2030.
Washington buscó despegarse de la organización
del traslado
Rubio evitó pronunciarse sobre las acusaciones electorales
de Bolsonaro y centró su declaración en la actuación de Estados Unidos. Su
explicación distinguió entre la autorización para ingresar al país y la
planificación del recorrido desde Brasil.
Por ahora, la controversia mantiene abiertas las preguntas
sobre las circunstancias de la salida del senador, mientras las autoridades
brasileñas buscan información sobre el trayecto y la eventual intervención de
funcionarios argentinos. La evolución de las consultas diplomáticas y de la
causa judicial en Brasil marcará los próximos pasos del caso.
#FlavioBolsonaro #MarcoRubio #Brasil #EstadosUnidos
#JavierMilei




