La Armada de Chile confirmó que monitoreará de forma
permanente al buque de investigación chino Tan Suo Yi Hao, que arribará al
puerto de Valparaíso el 17 de enero para participar en una expedición
científica en la Fosa de Atacama. La decisión responde a alertas
internacionales que vinculan a la nave con posibles tareas de recopilación de
información estratégica, en un contexto regional marcado por la creciente
competencia geopolítica y la sensibilidad de las infraestructuras submarinas.
El Tan Suo Yi Hao, operado por el Instituto de Ciencias e
Ingeniería del Mar Profundo de la Academia de Ciencias de China, es la nave
nodriza del sumergible Fendouzhe, el único batiscafo capaz de descender a más
de 10.000 metros. La expedición se enmarca en un convenio científico firmado
hace dos años con el Instituto Milenio de Oceanografía de la Universidad de
Concepción, orientado al estudio de la biodiversidad y la geología de la Fosa
de Atacama, ubicada a unos 160 kilómetros de la costa chilena.
Sin embargo, la trayectoria previa del buque frente a
Australia, Filipinas y la India encendió advertencias de analistas estratégicos
y autoridades extranjeras, que señalaron posibles relevamientos de cables
submarinos críticos para las comunicaciones globales.
Ante este escenario, el Servicio Hidrográfico y
Oceanográfico de la Armada (SHOA) informó que autorizó la Investigación
Científica Marina conforme a la Convención del Mar, pero con restricciones: el
área de trabajo se redujo a 33 estaciones dentro de la Zona Económica Exclusiva
chilena y se designó un observador nacional a bordo para fiscalizar las tareas.
El buque deberá zarpar de Valparaíso el 19 de enero, recalar en Antofagasta el
9 de febrero y regresar el 3 de marzo.
La medida busca equilibrar la cooperación científica
internacional con la protección de la seguridad nacional, en un contexto en el
que estudios del CSIS de Estados Unidos advierten que la mayoría de los buques
de investigación chinos presentan vínculos potenciales con el aparato militar
de ese país.
El monitoreo permanente permitirá evaluar si la expedición
se ajusta estrictamente a los objetivos científicos declarados. Cualquier
desvío en la ruta o en las operaciones podría derivar en revisiones
diplomáticas o en un endurecimiento de los controles a futuras misiones
extranjeras. Para Chile, el episodio reabre el debate sobre cómo gestionar la
investigación oceánica en áreas estratégicas sin comprometer soberanía ni
cooperación científica, en un escenario internacional cada vez más tensionado.
#Chile #BuqueChino #FosaDeAtacama #ArmadaDeChile #Espionaje
#InvestigaciónMarina




