La crisis política y social en Bolivia se profundizó cuando
la Central Obrera Boliviana (COB) rompió formalmente el diálogo con el gobierno
del presidente Rodrigo Paz y anunció una escalada de protestas contra la
eliminación del subsidio a los combustibles, una medida que ya provocó bloqueos
en más de 50 puntos de la red vial nacional y tensiona la estabilidad económica
del país.
El conflicto se originó tras la entrada en vigencia del
Decreto Supremo 5503, que puso fin a un esquema de subsidios a la gasolina y el
diésel vigente durante más de dos décadas. La norma fijó nuevos precios que
implican aumentos de hasta 162% en algunos combustibles, en un contexto marcado
por dificultades fiscales, presión inflacionaria y un deterioro del poder
adquisitivo. Desde fines de diciembre, distintos sectores sindicales y sociales
expresaron su rechazo, pero el enfrentamiento se agudizó cuando el Ejecutivo
descartó revisar el núcleo del decreto, pese a las demandas de la principal
central obrera del país.
La ruptura del diálogo con la COB amplía el alcance del
conflicto y multiplica sus efectos económicos. Según la Administradora
Boliviana de Carreteras, se registraron 52 puntos de bloqueo en al menos seis
departamentos, con especial impacto en La Paz, Santa Cruz y Cochabamba. El
transporte de mercancías, el abastecimiento urbano y el comercio interno
comenzaron a mostrar demoras y sobrecostos, mientras sectores como el
transporte y la producción agrícola advierten sobre pérdidas crecientes. Para
el gobierno, la eliminación del subsidio busca aliviar el déficit fiscal y
reducir distorsiones, pero para amplios sectores sindicales la medida traslada
el ajuste a los trabajadores y a los hogares de menores ingresos.
El escenario inmediato permanece abierto. El Ejecutivo ha
mostrado disposición a modificar artículos secundarios del decreto con otros
actores, aunque mantiene su negativa a una derogación total, exigencia central
de la COB. Si los bloqueos persisten o se amplían, el conflicto podría derivar
en una parálisis económica parcial y forzar nuevas instancias de negociación.
Al mismo tiempo, la retórica sindical sobre una “revolución nacional” anticipa
un endurecimiento de las protestas, lo que plantea riesgos de confrontación
social y de desgaste político para el gobierno de Rodrigo Paz en un momento de
fragilidad institucional.
#Bolivia #SubsidioCombustibles #COB #Bloqueos #RodrigoPaz
#CrisisSocial




