Los mercados financieros argentinos atravesaron una jornada
de fuertes pérdidas ayer, en medio de un escenario internacional marcado por la
incertidumbre y la caída de las principales bolsas del mundo. El riesgo país
escaló hasta los 925 puntos básicos, mientras que los bonos soberanos y las
acciones locales volvieron a registrar retrocesos.
La presión sobre los activos nacionales coincidió con una
importante liquidación de acciones tecnológicas en Wall Street, que repercutió
sobre los mercados emergentes. En Buenos Aires, el índice MSCI Merval terminó
la rueda con una caída del 4,1%, mientras que los títulos públicos en dólares
perdieron un promedio del 2,5%.
El indicador elaborado por JP Morgan avanzó 78 unidades y
alcanzó su nivel más elevado desde el 24 de octubre del año pasado. La suba
volvió a colocar el riesgo país por encima de los 900 puntos, una referencia
que refleja las mayores exigencias de los inversores para financiar a la
Argentina.
Las acciones argentinas sufrieron fuertes
pérdidas en el exterior
La tendencia negativa también se reflejó en los
certificados de acciones de empresas argentinas que cotizan en Nueva York.
Entre las principales bajas se destacó Mercado Libre, cuyos papeles se
desplomaron un 12,4% después de la presentación de su balance trimestral.
En el mercado local, el MSCI Merval finalizó en 84.594
puntos, con una pérdida del 4,1%. Los bonos Bonares y Globales, en tanto,
retrocedieron un 2,5% en promedio, aunque algunas emisiones de mayor duración
registraron descensos de hasta el 3%.
El economista Gustavo Ber advirtió sobre el deterioro de
los títulos públicos y la preocupación que existe entre los operadores por el
financiamiento de los próximos compromisos externos.
“Los bonos en dólares suman otra rueda muy negativa”,
señaló, y explicó que los inversores esperan definiciones sobre cómo se
afrontarán los próximos vencimientos de deuda en moneda extranjera.
Entre las alternativas mencionadas aparecen los acuerdos de
recompra de deuda (REPO), los swaps financieros y eventuales operaciones de
compra de divisas al Banco Central.
Wall Street profundizó las pérdidas y aumentó
la incertidumbre global
El deterioro de los mercados internacionales tuvo como
protagonista al sector tecnológico estadounidense. El Nasdaq encabezó las
caídas con un retroceso del 5,5%, en una jornada en la que los inversores
redujeron su exposición a empresas vinculadas con la inteligencia artificial y
los semiconductores.
El índice PHLX Semiconductor se desplomó un 11,4%. Entre
las compañías más afectadas estuvieron Nvidia, con una caída del 8,8%, y
Micron, cuyos papeles retrocedieron un 17,4%.
La jornada estuvo atravesada por distintos factores: las
repercusiones políticas de las elecciones estadounidenses, las tensiones por la
guerra en Irán, los resultados empresariales y las dudas sobre el mercado
laboral.
Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en
IOL, explicó que la caída respondió a un cambio en las expectativas de los
inversores frente al nuevo escenario político de Estados Unidos.
Según señaló, la posibilidad de mayores controles
regulatorios sobre las empresas tecnológicas y los proyectos vinculados con
inteligencia artificial generó preocupación en los mercados.
La incertidumbre también alcanzó a Brasil. El índice
Bovespa de San Pablo cerró con una baja del 0,6%, en los 166.595 puntos, luego
de haber comenzado la jornada con subas.
Las reservas del Banco Central quedaron por
debajo de los USD 50.000 millones
En el frente cambiario, el dólar mayorista logró mantenerse
relativamente estable durante la jornada, pese a la volatilidad financiera. La
cotización descendió 50 centavos y cerró en $1.545,50, con operaciones en el
mercado de contado por USD 754,9 millones.
El dólar minorista se mantuvo en $1.570 para la venta en el
Banco Nación, mientras que el promedio informado por el Banco Central fue de
$1.571,84. El dólar blue, por su parte, bajó cinco pesos y terminó ofrecido a
$1.555.
En paralelo, las reservas internacionales brutas del BCRA
registraron una fuerte disminución. Los activos cayeron USD 793 millones y
finalizaron en USD 49.642 millones, luego de un pago de USD 880 millones al
Fondo Monetario Internacional (FMI).
La autoridad monetaria informó además que absorbió USD 42
millones mediante su intervención en el mercado cambiario, equivalente al 5,6%
de la oferta del segmento de contado.
La deuda y la acumulación de dólares, entre las
preocupaciones para 2027
La evolución del riesgo país vuelve a poner en primer plano
las dificultades que enfrenta la Argentina para recuperar el acceso al
financiamiento internacional en condiciones más favorables.
Jorge Vasconcelos, economista del IERAL de la Fundación
Mediterránea, advirtió que el país necesita recuperar el crecimiento y
fortalecer sus reservas en un contexto externo cada vez más complejo.
También señaló que los vencimientos de deuda y las
dificultades para acumular divisas condicionan las perspectivas económicas para
2027.
A este escenario se suma la incertidumbre sobre la
evolución de la política económica estadounidense y sus posibles consecuencias
para las condiciones financieras internacionales.
Los mercados tendrán varios días de actividad
limitada
La plaza financiera argentina se encamina ahora hacia un
período de menor actividad. Este viernes no habrá atención bancaria por el
feriado correspondiente al sector, mientras que el lunes y el martes
permanecerán cerrados los mercados financieros por la visita del papa León XIV
al país.
La interrupción de las operaciones llegará en un momento de
elevada volatilidad, con el riesgo país nuevamente por encima de los 900 puntos
y los inversores pendientes de las definiciones sobre el financiamiento de la
deuda.
La evolución de los bonos, las reservas y el ingreso de
divisas será determinante para evaluar si los activos argentinos pueden
recuperar terreno cuando se normalice la actividad financiera.
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