Donald Trump admitió que la intervención militar de Estados
Unidos en Irán tuvo consecuencias en el resultado de las elecciones
legislativas y perjudicó al Partido Republicano. Sin embargo, el mandatario
defendió la decisión de entrar en el conflicto y aseguró que volvería a tomarla
si tuviera que elegir nuevamente.
Durante una conversación con periodistas en el lugar donde
se construye el nuevo salón de baile de la Casa Blanca, el presidente coincidió
con el vicepresidente JD Vance, quien había señalado a la guerra como uno de
los principales motivos de la derrota electoral republicana.
Trump atribuyó el malestar de una parte de los votantes al
incremento temporal del precio de los combustibles. “Creo que es mayormente
cierto porque subió un poco el precio de la gasolina a corto plazo”, sostuvo.
La suba de los combustibles quedó en el centro
de la discusión
La explicación del presidente apuntó al impacto económico
inmediato de la guerra, en particular al encarecimiento de la gasolina. Según
su interpretación, ese efecto influyó en el comportamiento electoral y
perjudicó a los candidatos republicanos durante los comicios legislativos.
Vance había planteado una lectura más directa sobre el
resultado. En un extenso mensaje publicado en redes sociales, afirmó: “La razón
real por la que perdimos es obvia para casi todos”, en referencia a la
intervención militar contra Irán.
El vicepresidente también cuestionó el costo político de la
decisión y desafió a quienes respaldaron la ofensiva a justificar si el
resultado estratégico alcanzado compensaba la pérdida de poder legislativo. “Si
quieren argumentar que valió la pena, que perder el Senado por los próximos
seis años valió la pena, entonces háganlo”, escribió.
Trump aseguró que volvería a ordenar la
intervención
Consultado sobre si consideraba que la guerra había valido
la pena, el mandatario respondió afirmativamente y dejó en claro que no
modificó su postura pese al costo electoral.
“Sí lo creo. Sí”, contestó. Luego agregó: “Al mismo tiempo,
si tuviera que volver a hacerlo, tendría que volver a hacerlo porque a largo
plazo es la única respuesta”.
Trump justificó la ofensiva con el argumento de impedir que
Teherán desarrolle armamento nuclear. “No se le puede permitir a Irán tener un
arma nuclear”, afirmó.
De esa manera, el presidente volvió a presentar la
intervención como una decisión estratégica que, a su entender, está por encima
de las consecuencias políticas y económicas inmediatas. También descartó que el
resultado de las elecciones vaya a modificar su posición frente al programa
nuclear iraní.
La explicación de Trump sobre la campaña
republicana
El mandatario también se refirió al desempeño de su partido
durante la campaña y rechazó que su estrategia personal haya sido responsable
de la derrota.
“Si yo hubiera estado en la boleta, habríamos ganado”,
aseguró al ser consultado sobre si tenía algún arrepentimiento por la manera en
que acompañó a los candidatos republicanos.
Trump sostuvo que sus actos habían tenido una recepción muy
favorable, pero reconoció que ese entusiasmo no se trasladó a las urnas para
los dirigentes que competían por los cargos legislativos.
También defendió el discurso que pronunció en el estanque
reflectante del Monumento a Lincoln, en Washington, durante la víspera de las
elecciones. Frente a las críticas por haber elegido ese escenario para una
actividad que fue interpretada como parte del cierre de campaña, afirmó que no
se trataba de un acto electoral, sino de una especie de inauguración.
El nuevo escenario político y la relación con
los demócratas
Tras el avance demócrata en el Congreso, Trump deberá
afrontar una nueva etapa de su gestión con una oposición fortalecida en el
Poder Legislativo.
Al ser consultado sobre cómo será el vínculo con los
legisladores del partido rival, manifestó que espera poder trabajar con ellos,
aunque condicionó esa posibilidad a que no adopten una postura que considere
perjudicial.
“Probablemente me lleve bien con los demócratas a menos que
quieran ser destructivos”, expresó. En la misma respuesta, recordó que conserva
la facultad de veto presidencial.
El mensaje conciliador tuvo un contraste con una
publicación posterior del propio Trump en redes sociales, donde difundió una
imagen con la palabra “VETO”.
La derrota electoral abrió así un debate dentro del
oficialismo estadounidense sobre el costo político de la guerra, el impacto de
los precios de los combustibles y las prioridades de la administración. Por
ahora, Trump mantiene su respaldo a la intervención contra Irán y no anticipa
cambios en su estrategia, mientras deberá negociar con un Congreso en el que
los demócratas ganaron terreno.
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