La Guardia Revolucionaria de Irán aseguró que un
superpetrolero cargado de crudo se incendió tras impactar contra una mina
marítima cuando intentaba salir del estrecho de Ormuz por una ruta que Teherán
considera prohibida. El episodio se conoce en medio de las crecientes
restricciones al tránsito de buques en una de las principales vías energéticas
del mundo.
La fuerza iraní no identificó la embarcación ni precisó su
bandera, pero afirmó que el barco había desactivado sus sistemas de
localización y que las llamas podían verse desde la costa. Hasta el momento, no
había confirmación independiente del incidente ni información oficial sobre
posibles víctimas.
La advertencia de Irán a los buques comerciales
En un comunicado, la Armada de la Guardia Revolucionaria
sostuvo que el petrolero sufrió una fuerte explosión después de ingresar en un
sector declarado de alto riesgo.
“Un incendio de grandes proporciones es el destino de
cualquier petrolero infractor que pretenda ignorar la seguridad y las normas
del estrecho de Ormuz”, advirtió el organismo militar.
La fuerza también anunció que ampliará el alcance de sus
operaciones contra las embarcaciones que considere infractoras. Según su
comunicado, las acciones ya no estarán limitadas al estrecho y podrán
extenderse a otras zonas de la región.
“A partir de ahora, las medidas contra los buques
infractores no se limitarán al estrecho de Ormuz y cualquier buque que
atraviese una ruta no autorizada será perseguido en toda la región y recibirá
un castigo inevitable”, afirmó.
Un nuevo incidente en medio de la tensión
marítima
La Organización de Operaciones Comerciales Marítimas del
Reino Unido (UKMTO) no había difundido información sobre el supuesto choque con
una mina. Desde el 29 de septiembre, el organismo había registrado alrededor de
diez incidentes con embarcaciones en el estrecho, incluidos ataques con
proyectiles cuyo origen no estaba determinado.
Horas antes del anuncio iraní, autoridades de Emiratos
Árabes Unidos informaron del rescate de 22 tripulantes de un petrolero que se
había incendiado en el golfo Pérsico. Los marineros, de distintas
nacionalidades asiáticas, recibieron primeros auxilios y se encontraban
estables.
Sin embargo, las autoridades emiratíes no vincularon ese
episodio con el superpetrolero mencionado por Irán, por lo que no está
confirmado que se trate de la misma embarcación.
El viernes, la Guardia Revolucionaria también había
afirmado que atacó al buque NV Sunshine, que transportaba gas licuado de
petróleo. Según la versión iraní, la nave navegaba por una ruta no autorizada
al sur del estrecho y sufrió un incendio en la sala de máquinas y el sistema de
propulsión. No se informaron víctimas ni se precisó qué armamento se habría
utilizado.
El estrecho de Ormuz, en el centro del
conflicto
Irán sostiene que mantiene el control de la administración
del estrecho y rechaza la presencia de fuerzas extranjeras en la zona. Además,
responsabiliza a Estados Unidos por las tensiones en el transporte marítimo y
acusa a Washington de presionar a las compañías para que utilicen rutas que
Teherán no reconoce.
El gobierno iraní declaró cerrado el paso tras el inicio de
la guerra con Estados Unidos e Israel, y convirtió las restricciones a la
navegación en una herramienta de presión. Washington respondió con un bloqueo
naval sobre puertos y embarcaciones iraníes.
El estrecho de Ormuz es un corredor estratégico para el
comercio mundial de petróleo y gas. Cualquier interrupción prolongada puede
afectar los costos del transporte marítimo, los seguros y los mercados
energéticos internacionales.
Por ahora, el supuesto ataque contra el superpetrolero
permanece sin confirmación independiente. La evolución de las restricciones y
la respuesta de Estados Unidos y los países de la región serán determinantes
para establecer si los incidentes derivan en una nueva escalada que afecte el
tránsito comercial.
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