Panamá atraviesa una intensa jornada de actividad sísmica
tras un terremoto registrado ayer y una réplica de magnitud 6,9 que volvió a
sacudir el país. Los movimientos obligaron a suspender servicios y activar
inspecciones preventivas en edificios públicos, transportes e instalaciones
esenciales.
El nuevo temblor tuvo su epicentro a unos 32 kilómetros de
la isla de Coiba, en el océano Pacífico, a una profundidad de 10 kilómetros,
según el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá.
La sucesión de movimientos mantiene en alerta a las
autoridades, mientras continúan las evaluaciones para establecer el alcance de
los daños materiales y las posibles consecuencias sobre los servicios básicos.
Dónde se registraron los principales terremotos
El sismo principal ocurrió a las 12:56 del viernes y tuvo
una magnitud de 7,2, de acuerdo con el organismo científico panameño. Su
epicentro se ubicó a 39 kilómetros al noroeste de Tonosí, en la provincia de
Los Santos, a una profundidad de apenas cuatro kilómetros.
La escasa profundidad contribuyó a que el movimiento se
sintiera con fuerza en distintas regiones. En la capital, numerosas personas
evacuaron edificios, oficinas y comercios por precaución.
Posteriormente, se registraron decenas de réplicas, entre
ellas una de magnitud preliminar 6,0 y el nuevo movimiento de 6,9. La actividad
se concentró principalmente en sectores de Veraguas y la península de Azuero,
cerca de localidades como Soná y de la zona de fallamiento Soná-Tonosí.
Iglesias y edificios presentan daños
Los primeros reportes señalaron afectaciones en al menos
cinco iglesias del interior del país, algunas de ellas con valor histórico y
arquitectónico. Las autoridades buscan determinar la gravedad de los daños y
establecer si existen riesgos estructurales.
En Penonomé, provincia de Coclé, se informaron deterioros
en una iglesia y otras construcciones del centro urbano. También se reportaron
posibles daños en viviendas y edificios de Herrera, Los Santos y Veraguas.
Ante esta situación, los equipos de emergencia y los
especialistas realizan inspecciones para definir qué inmuebles pueden seguir
ocupados y cuáles requieren medidas preventivas o reparaciones.
Suspendieron servicios de transporte y oficinas públicas
El Gobierno panameño dispuso el cierre de oficinas públicas
durante la jornada para facilitar las revisiones de seguridad y reducir la
exposición de los trabajadores a posibles riesgos.
El Metro de Panamá interrumpió temporalmente las
operaciones de sus líneas 1 y 2. La suspensión permitió revisar estaciones,
vías y estructuras antes de determinar las condiciones necesarias para retomar
el servicio.
También se detuvieron temporalmente las operaciones del
Aeropuerto Internacional de Tocumen y de la Zona Libre de Colón, mientras se
verificaba el estado de sus instalaciones.
Preocupación por el suministro de agua potable
Uno de los efectos más importantes se registró en el
sistema de abastecimiento de agua. El Instituto de Acueductos y Alcantarillados
Nacionales (IDAAN) informó sobre interrupciones y reducciones en la producción
de varias plantas potabilizadoras por problemas eléctricos.
Entre las instalaciones afectadas se encuentra la planta
Federico Guardia Conte, ubicada en Chilibre, que abastece a sectores de la
capital y de San Miguelito.
De acuerdo con el organismo, la planta operaba al 20% de su
capacidad, una situación que podría generar dificultades en el suministro. Por
ese motivo, se recomendó a los usuarios tomar precauciones y administrar
responsablemente el agua disponible.
Diferencias en las mediciones y vigilancia del
Pacífico
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) también
registró el terremoto principal y revisó sus estimaciones iniciales de
magnitud. Las mediciones de los organismos internacionales y las autoridades
panameñas pueden diferir porque utilizan distintos registros y métodos de
análisis, que se actualizan a medida que se procesa nueva información.
Además, se emitieron avisos preventivos ante la posibilidad
de variaciones del nivel del mar en las costas del Pacífico. Las evaluaciones
sobre un eventual riesgo de tsunami se desarrollaron en paralelo con las
inspecciones de infraestructura.
El presidente panameño, José Raúl Mulino, pidió calma a la
población y recomendó seguir la información difundida por los canales
oficiales.
Las autoridades mantienen el monitoreo de la actividad
sísmica y la revisión de edificios, transportes y servicios esenciales. El
alcance definitivo de los daños y la normalización de las operaciones
dependerán de los resultados de las inspecciones y de la evolución de los
movimientos registrados.
#Panamá #Terremoto #Sismos #AlertaSísmica #Pacífico




