Donald Trump aseguró que Estados Unidos no atacará Irán
antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre. El mandatario afirmó
que las negociaciones con Teherán son “productivas”, en medio de la tensión
militar en Medio Oriente y del impacto del conflicto sobre el mercado
petrolero.
El anuncio fue publicado por Trump en su plataforma Truth
Social. Allí buscó despejar las dudas sobre una eventual reanudación de las
operaciones militares antes de los comicios, que definirán la composición del
Congreso durante la segunda mitad de su mandato.
“Quiero dejar claro a todos que (...) no atacaremos a Irán
en ningún momento antes de las elecciones de mitad de mandato”, escribió el
presidente. También reiteró que la República Islámica “no tendrá un arma
nuclear”.
El petróleo y el estrecho de Ormuz, en el
centro de la disputa
Trump sostuvo que el bloqueo estadounidense sobre el
petróleo iraní continúa vigente. Además, afirmó que por el estrecho de Ormuz
circularon 22 millones de barriles de petróleo durante una sola noche y aseguró
que ninguno tenía origen o destino en Irán.
El paso marítimo es una ruta estratégica para el comercio
mundial de hidrocarburos. Las restricciones al tránsito y la incertidumbre
sobre la continuidad del conflicto repercutieron en los precios de los
combustibles y sumaron presión sobre la economía internacional.
La declaración del mandatario llegó un día después de que
medios estadounidenses informaran que el Pentágono había recibido instrucciones
para preparar alternativas ante la posibilidad de retomar operaciones militares
de gran escala contra Irán. Entre los escenarios evaluados se mencionaban
ataques contra instalaciones energéticas, infraestructura y sitios relacionados
con el programa nuclear iraní.
La guerra también condiciona las elecciones
estadounidenses
La crisis en Medio Oriente se convirtió en un factor de
peso para la campaña electoral. El aumento del precio de la nafta y del costo
de vida genera preocupación entre los votantes, en un contexto en el que el
Gobierno busca sostener su respaldo político.
En los comicios del 3 de noviembre se renovarán bancas del
Congreso y estará en juego el control de ambas cámaras. Los republicanos
intentarán conservar sus mayorías, que son estrechas, mientras que el resultado
determinará el margen de maniobra de Trump para impulsar su agenda legislativa
durante la segunda parte de su presidencia.
En ese escenario, evitar una nueva escalada militar antes
de la votación podría reducir el riesgo de que el conflicto agrave el malestar
económico. Sin embargo, la declaración de Trump no implica que exista un
acuerdo definitivo con Teherán ni que hayan desaparecido las tensiones entre
ambos países.
Rusia afirma que Irán busca una salida
negociada
En paralelo, el presidente ruso, Vladimir Putin, sostuvo
que Irán está realizando “intentos reales” para poner fin al enfrentamiento con
Estados Unidos.
Putin hizo estas declaraciones durante una reunión en
Turkmenistán con su par iraní, Masud Pezeshkian. Según el mandatario ruso,
Teherán presentó una nueva propuesta para alcanzar un entendimiento “por medios
pacíficos”.
Rusia manifestó su disposición a colaborar para facilitar
una solución negociada. No obstante, el avance de las conversaciones dependerá
de la posición de Washington y Teherán, mientras continúan las tensiones por el
programa nuclear iraní, las restricciones petroleras y la seguridad en el
estrecho de Ormuz.
La evolución del diálogo será determinante para establecer
si la pausa anunciada por Trump se mantiene después de las elecciones o si
Estados Unidos vuelve a considerar una ofensiva militar. Hasta entonces, el
conflicto seguirá bajo la atención de los mercados energéticos y de una campaña
electoral marcada por el costo de vida y la política exterior.
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