La tensión en Medio Oriente volvió a trasladarse al
estrecho de Ormuz, donde dos buques comerciales fueron alcanzados en incidentes
registrados en las últimas horas, de acuerdo con reportes de la Oficina de
Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO).
Uno de los episodios involucró a un buque cisterna que
transportaba gas licuado de petróleo (GLP) y que se encontraba saliendo del
estrecho. La embarcación fue alcanzada por fragmentos de proyectiles cuyo
origen todavía no fue determinado.
El segundo caso ocurrió mientras otro barco intentaba
atravesar la zona. Un proyectil no identificado impactó contra la embarcación y
provocó heridas leves a dos integrantes de la tripulación, según informó la
UKMTO.
Qué se sabe de los ataques
En el caso del buque de GLP, la UKMTO recibió un reporte
tardío del capitán. La tripulación se encuentra a salvo y no se informó
contaminación ni otro tipo de impacto ambiental.
La embarcación continuó su recorrido hacia el próximo
puerto de escala mientras las autoridades iniciaron una investigación para
establecer las circunstancias del episodio.
En el otro ataque, los dos tripulantes afectados sufrieron
heridas leves. El barco también logró continuar navegando por sus propios
medios hacia su destino, sin que hasta el momento se haya informado de daños
ambientales.
La UKMTO no atribuyó ninguno de los dos hechos a un país o
grupo específico. El origen de los proyectiles permanece bajo investigación.
Una ruta clave para el comercio mundial
El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el golfo
de Omán y constituye una de las principales vías marítimas para el transporte
de hidrocarburos desde Medio Oriente hacia los mercados internacionales.
La seguridad de esta ruta se convirtió en uno de los
principales focos de preocupación durante la escalada militar entre Irán y
Estados Unidos, que también provocó una fuerte reducción del tránsito comercial
por la zona.
Antes del conflicto, alrededor de 120 buques atravesaban
diariamente el estrecho. En agosto, el monitoreo marítimo registraba apenas
unos 14 cruces diarios, según datos citados por EFE.
La reducción del tráfico refleja el impacto que tienen los
ataques y las amenazas sobre las compañías navieras, que deben evaluar mayores
riesgos para mantener sus operaciones en una de las rutas energéticas más
importantes del planeta.
Irán mantiene sus advertencias
Los nuevos incidentes se producen después de que la Guardia
Revolucionaria de Irán anunciara en septiembre ataques contra distintas
embarcaciones en la zona y afirmara que mantiene bajo vigilancia el estrecho.
Teherán también había identificado previamente a decenas de
buques a los que acusó de violar sus protocolos de tránsito y advirtió sobre
posibles sanciones, detenciones o confiscaciones si intentaban atravesar Ormuz
sin autorización iraní.
En paralelo, el portavoz de la Guardia Revolucionaria,
Husein Mohebi, aseguró que Irán prepara nuevas respuestas militares en caso de
una nueva ofensiva y afirmó que existen objetivos estadounidenses que todavía
no fueron atacados.
Por ahora, la investigación sobre los dos nuevos episodios
continúa y no existe una atribución oficial sobre quién lanzó los proyectiles.
La UKMTO recomendó a los barcos que operen en la zona “transiten con cautela” y
reporten cualquier actividad sospechosa mientras persista la tensión en esta
vía marítima estratégica.
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