El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que
la guerra con Irán podría terminar inmediatamente después de las elecciones
legislativas estadounidenses del 3 de noviembre.
El mandatario sostuvo que el régimen de Teherán intenta
prolongar el conflicto para influir en el resultado electoral y favorecer a
congresistas que permitan avanzar con su programa nuclear.
“Creo que la guerra terminará inmediatamente después de las
elecciones porque ya no pueden resistir más”, afirmó Trump ante periodistas
antes de viajar a Texas para participar de una convención republicana.
La declaración se produce mientras el conflicto, iniciado
el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel, atraviesa su séptimo mes y
mantiene una fuerte tensión en una de las principales rutas energéticas del
mundo.
Trump acusó a Irán de intentar influir en las
elecciones
Según el presidente estadounidense, Teherán busca que las
elecciones legislativas de noviembre modifiquen la composición del Congreso y
permitan el avance de sectores favorables al desarrollo de un arma nuclear iraní.
“Están desesperados por tratar de influir en las
elecciones”, sostuvo Trump, quien advirtió que una eventual capacidad nuclear
de Irán generaría graves consecuencias internacionales.
Los comicios del 3 de noviembre renovarán la totalidad de
la Cámara de Representantes y una parte del Senado. La elección será además una
instancia de evaluación para la administración republicana en funciones.
El conflicto ya tiene consecuencias sobre los mercados
energéticos. En las últimas horas, el Brent superó los 100 dólares por barril,
un nivel que no alcanzaba desde julio.
Combates en el estrecho de Ormuz
La tensión militar también se trasladó al estrecho de
Ormuz, una vía estratégica para el transporte mundial de petróleo. Irán afirmó
haber atacado diez embarcaciones en la zona.
La ofensiva se produjo después de que fuerzas
estadounidenses hundieran cinco petroleros vinculados con Irán. La escalada
volvió a generar preocupación por el suministro energético y presionó al alza
el precio internacional del crudo.
Trump aseguró que los combustibles podrían bajar
considerablemente cuando termine la guerra. Según su estimación, la gasolina en
Estados Unidos, actualmente por encima de los cuatro dólares por galón, podría
ubicarse por debajo de los dos dólares.
Una negociación con Irán sigue sobre la mesa
Aunque el presidente estadounidense dejó abierta la
posibilidad de una salida diplomática, aclaró que actualmente no constituye la
prioridad de Washington.
“Sí, podría ocurrir una negociación, pero no es algo que
estemos buscando”, respondió Trump al ser consultado sobre la posibilidad de
retomar conversaciones con Teherán.
Desde el comienzo de la guerra, ambos gobiernos mantuvieron
contactos destinados a buscar un entendimiento sobre el programa nuclear iraní.
En junio incluso firmaron un memorando de entendimiento.
Sin embargo, los posteriores acuerdos de cese del fuego no
consiguieron impedir nuevas acciones militares y el estrecho de Ormuz continúa
condicionado por el enfrentamiento.
El costo político de la guerra para Trump
Las declaraciones del presidente también tienen una
dimensión electoral. El conflicto con Irán coincidió con un incremento de los
precios de los combustibles y con preocupación entre los estadounidenses por el
costo de vida.
Ambos factores pueden influir sobre el comportamiento de
los votantes en las elecciones de noviembre. Trump, en cambio, atribuye la
continuidad de la guerra a la resistencia de Teherán y considera que esa
capacidad no podrá sostenerse mucho más.
En paralelo, el mandatario volvió a referirse a la guerra
entre Rusia y Ucrania y aseguró que Vladimir Putin y Volodimir Zelensky
estarían dispuestos a alcanzar un acuerdo para ponerle fin al conflicto.
Trump también habló de Putin y Zelensky
Después de mantener una conversación telefónica con Putin,
Trump afirmó que el presidente ruso quiere llegar a un acuerdo y valoró que
Zelensky también esté dispuesto a negociar.
“Él quiere llegar a un acuerdo, y si Zelensky quiere llegar
a un acuerdo, eso sería muy bueno”, expresó el mandatario estadounidense.
Trump identificó como uno de los principales obstáculos la
relación personal entre ambos líderes. “Más que nada, se trata de dos personas
que se odian”, afirmó.
El presidente calificó de positiva su conversación con
Putin y consideró que ambos mandatarios están agotados por el conflicto: “Sé
cómo funcionan los acuerdos, y estas son dos personas que están cansadas de
luchar”.
Mientras Washington mantiene abiertas distintas vías
diplomáticas, Trump ubica las elecciones legislativas de noviembre como un
posible punto de inflexión para la guerra con Irán. El desarrollo de los
combates y la evolución de las negociaciones determinarán si su pronóstico
logra concretarse.
#Trump #Irán #EstadosUnidos #Guerra #Elecciones




