Un terremoto de magnitud 6,9 volvió a sacudir Indonesia,
horas después del fuerte sismo de 7,7 registrado en la isla de Flores, que
provocó víctimas fatales, daños materiales y evacuaciones.
El segundo movimiento tuvo su epicentro en las cercanías de
Pematangsiantar, en Sumatra, a unos 126 kilómetros al sureste de Medan. Según
el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), ocurrió a una profundidad de
183 kilómetros y no generó una alerta de tsunami.
El nuevo temblor se produjo en un país acostumbrado a la
actividad sísmica y volcánica por su ubicación dentro del denominado Anillo de
Fuego del Pacífico, donde convergen varias placas tectónicas.
El terremoto de Flores dejó muertos y miles de
evacuados
El primer sismo, de magnitud 7,7, tuvo lugar cerca de las 6
de la mañana del sábado, hora local, frente a la isla de Flores. El epicentro
fue ubicado aproximadamente 62 kilómetros al noroeste de Ende y a solo 10
kilómetros de profundidad.
El balance de víctimas informado en la noticia presenta
diferencias entre los reportes oficiales: la Agencia Nacional de Gestión de
Desastres (BNPB) comunicó inicialmente 38 fallecidos, mientras que
actualizaciones posteriores elevaron la cifra a 47 muertos.
Además, las autoridades reportaron dos heridos graves, 11 leves y alrededor de 2.000 personas evacuadas. Más de medio centenar de viviendas sufrieron daños importantes y también se registraron deslizamientos en distintos sectores de la isla.
El aeropuerto de Komodo, uno de los puntos de acceso
turístico de la región, sufrió daños, aunque permaneció operativo, de acuerdo
con el ministro de Transportes, Dudy Purwagandhi.
Hubo una alerta de tsunami y olas de casi un
metro
El terremoto de Flores activó una alerta temprana de
tsunami debido a la magnitud y a la poca profundidad del movimiento. La
advertencia fue levantada posteriormente, aunque el organismo meteorológico
indonesio registró olas de hasta 94 centímetros en el distrito de Ende.
La amenaza llevó a miles de habitantes de las zonas
costeras a abandonar temporalmente sus viviendas. Imágenes difundidas tras el
terremoto mostraron evacuaciones y movimientos anormales del mar en sectores
próximos al epicentro.
Flores tiene una población estimada de unos 2 millones de
habitantes, con Ende y Maumere entre sus principales centros urbanos.
Indonesia mantiene la vigilancia por la
actividad sísmica
La sucesión de terremotos vuelve a poner el foco sobre la
elevada exposición de Indonesia a los fenómenos naturales. El archipiélago se
encuentra sobre una de las zonas tectónicas más activas del planeta.
El antecedente más grave ocurrió en 2004, cuando un
terremoto de magnitud 9,1 frente a Sumatra provocó un tsunami que dejó cerca de
167.000 muertos en Indonesia y decenas de miles de víctimas en otros países de
Asia y África.
Mientras continúan las evaluaciones de daños y las tareas
de asistencia en Flores, las autoridades mantienen la vigilancia sobre la
actividad sísmica en distintas regiones del país ante la posibilidad de nuevas
réplicas o movimientos.
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