El volcán Puracé incrementó su actividad en medio de la
emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que afectó a Colombia. La
emisión de cenizas y gases llevó a suspender temporalmente los vuelos en el
aeropuerto Guillermo León Valencia de Popayán.
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) informó que se
registraron tres emisiones de ceniza en menos de 24 horas, con columnas que
alcanzaron hasta 300 metros sobre el cráter.
El organismo mantiene al Puracé en alerta naranja y señaló
que los niveles de sismicidad y las emisiones de gases permanecen por encima de
los valores históricos habituales.
Cenizas llegaron a zonas pobladas
El volcán está ubicado a unos 27 kilómetros de Popayán, en
la cadena volcánica Los Coconucos. Las autoridades mantienen una vigilancia
permanente ante posibles cambios en su comportamiento.
Habitantes de sectores rurales como Cristales, Cobaló y
Coconuco reportaron caída de ceniza y reducción de la visibilidad. El material
también llegó a distintos sectores urbanos de Popayán.
La Aeronáutica Civil confirmó la suspensión de las
operaciones aéreas debido a la presencia de partículas volcánicas. “Las
operaciones aéreas en el aeropuerto de Popayán se encuentran suspendidas
temporalmente debido a presencia de ceniza del volcán Puracé”, comunicó el
organismo.
Preocupa el impacto en zonas rurales
La actividad volcánica también generó consecuencias sobre
la producción agropecuaria. La caída de cenizas afectó cultivos, pastizales y
algunas fuentes de agua en áreas rurales del municipio de Puracé.
Las autoridades advirtieron que la contaminación puede
afectar tanto la producción agrícola como la salud del ganado y la
disponibilidad de recursos para las familias que viven de la actividad rural.
Los equipos técnicos continúan analizando las
concentraciones de dióxido de azufre y dióxido de carbono, además de otros
indicadores que permiten establecer la evolución del volcán.
El volcán y el terremoto son fenómenos
independientes
La coincidencia entre la emisión volcánica y el terremoto
de magnitud 7,4 generó preocupación entre los habitantes de la región. Sin
embargo, las autoridades descartaron que ambos acontecimientos tengan una
relación directa.
El comandante del Cuerpo de Bomberos de Popayán, Francisco
Arboleda, explicó que “se trata de procesos geológicos independientes”.
Mientras tanto, el SGC pidió a la población no acercarse a
los cráteres del Puracé, Piocollo y Curiquinga y mantener actualizados los
planes de evacuación.
La actividad del Puracé seguirá bajo monitoreo permanente.
El SGC aclaró que una eventual disminución de los indicadores no significará de
inmediato el regreso a condiciones normales, por lo que la alerta naranja
continuará hasta contar con suficiente evidencia sobre la evolución del sistema
volcánico.
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