La Fiscalía de Bolivia emitió una orden de aprehensión
contra el expresidente Evo Morales, acusado de terrorismo, alzamiento armado y
otros delitos por su presunta participación en los bloqueos de rutas que
paralizaron al país durante 53 días. La medida también alcanza a otros
dirigentes sociales investigados por la Justicia.
Según la resolución judicial, la Policía deberá localizar y
trasladar a Morales a una unidad especializada para que quede a disposición de
la investigación iniciada tras denuncias presentadas por el Comité Cívico Pro
Santa Cruz y el Ministerio de Gobierno.
Los delitos que investiga la Justicia
La causa atribuye al exmandatario seis presuntos delitos:
terrorismo, alzamiento armado contra la seguridad del Estado, atentado contra
los medios de transporte, asociación delictuosa, instigación pública a
delinquir y ataques contra los servicios públicos.
La investigación se originó luego de los bloqueos que se
extendieron entre mayo y junio, cuando organizaciones campesinas, sindicales y
sectores afines a Morales instalaron más de un centenar de cortes de ruta en
distintos puntos del país.
Las manifestaciones provocaron serios problemas de
abastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal, además de
afectar el transporte y la actividad económica.
El saldo de la crisis
De acuerdo con datos de la Defensoría del Pueblo y
entidades cívicas, los enfrentamientos y las protestas dejaron al menos 22
personas fallecidas y 88 heridas.
Además, informes oficiales estiman que las pérdidas
económicas superaron los USD 3.000 millones, con fuerte impacto sobre la
producción, el comercio y la distribución de mercaderías.
Tras semanas de conflicto, el presidente Rodrigo Paz
declaró el estado de excepción y ordenó el despliegue de fuerzas de seguridad
para liberar las rutas y restablecer la circulación.
La respuesta de Evo Morales
A través de sus redes sociales, Morales rechazó las
acusaciones y sostuvo que la causa busca responsabilizarlo por una crisis que,
según afirmó, tiene origen en la situación económica y social del país.
El exmandatario aseguró que continuará defendiendo sus
posiciones políticas y negó haber impulsado acciones destinadas a
desestabilizar al Gobierno.
Morales permanece en el Trópico de Cochabamba, donde
continúa bajo resguardo de sus seguidores mientras avanzan las investigaciones
judiciales. Además de esta causa, enfrenta otro proceso por presunta trata
agravada de personas, expediente por el que ya existe una orden de captura
pendiente.
#EvoMorales #Bolivia #Fiscalía #Bloqueos #Justicia




