El máximo responsable de seguridad de Irán, Alí Larijani,
realizó una visita sorpresiva a Moscú y mantuvo un encuentro con el presidente
ruso, Vladímir Putin, en un contexto de fuerte escalada regional.
El Kremlin confirmó la reunión sin brindar detalles, aunque
admitió que el eje central fue la situación en Medio Oriente y el deterioro del
vínculo entre Teherán y Washington.
Un mensaje directo del líder iraní
Larijani, hombre de máxima confianza del ayatolá Alí
Khamenei, transmitió un mensaje del líder supremo al mandatario ruso. El
contenido no fue revelado, lo que refuerza la cautela diplomática del
encuentro.
La visita se produjo en medio de protestas masivas en Irán,
reprimidas por el régimen con un saldo de miles de muertos, según
organizaciones de derechos humanos.
Presión militar de Estados Unidos
El viaje coincidió con el despliegue de una flota
estadounidense en el mar Arábigo, encabezada por el portaaviones nuclear USS
Abraham Lincoln y aviones de combate F-35.
El presidente Donald Trump advirtió que se agota el margen
para negociar sobre el programa nuclear iraní y no descartó ataques militares
si la situación se agrava.
Advertencias desde Moscú
Rusia respondió con mensajes de alerta. Desde el Kremlin y
la ONU advirtieron que una acción militar contra Irán provocaría una
desestabilización regional de gran escala.
Funcionarios rusos señalaron que Teherán está hoy mejor
preparado para un eventual ataque que en 2025, cuando Estados Unidos bombardeó
instalaciones nucleares iraníes.
Una alianza estratégica en expansión
La reunión ratificó el acercamiento entre Moscú y Teherán,
aliados desde la firma de un tratado estratégico que incluye cooperación
militar y transferencia de armamento.
El fortalecimiento de este vínculo anticipa un escenario de
mayor tensión geopolítica, con impacto directo en Medio Oriente y en el
equilibrio global de poder.
#Irán #Rusia #EstadosUnidos #Putin #MedioOriente
#Geopolítica




