Las elecciones legislativas de Estados Unidos representan
una prueba decisiva para el presidente Donald Trump, pero los resultados
podrían tardar más de lo esperado. Aunque algunas contiendas se definirán pocas
horas después del cierre de las urnas, la disputa por el control del Congreso
podría permanecer abierta durante varios días.
La demora responde al complejo sistema electoral
estadounidense, que permite a cada estado establecer sus propias reglas para
votar, contar los sufragios y certificar los resultados. Las diferencias en los
horarios, el voto por correo y los procedimientos de recuento pueden prolongar
la definición de algunas bancas.
En esta elección, los demócratas necesitan conseguir tres
escaños adicionales en la Cámara de Representantes y cuatro en el Senado para
quedarse con el control de ambas cámaras.
El resultado tendrá consecuencias directas para la segunda
presidencia de Trump, ya que una mayoría opositora podría limitar su capacidad
para impulsar leyes, aprobar nombramientos y avanzar con su programa de
gobierno.
A qué hora cierran las urnas y cuándo
comenzarán los resultados
Los primeros centros de votación cerrarán a las 18 en
horario de Nueva York, en los estados de Kentucky e Indiana. En el extremo
opuesto, algunos establecimientos de Alaska, incluida la isla de Adak, tienen
previsto finalizar la jornada a la 1 de la madrugada del miércoles 4 de
noviembre.
La diferencia horaria hace que el escrutinio avance de
manera escalonada. En algunos estados, los primeros datos comenzarán a
difundirse apenas terminen las votaciones, mientras que otros esperarán hasta
que todos sus distritos hayan cerrado.
Alabama, Alaska, Oregon y Dakota del Sur suelen aplicar
procedimientos que demoran la publicación de los primeros resultados hasta que
finaliza la jornada electoral en todo el territorio.
En Arizona e Idaho, además, las autoridades deben esperar
una hora después del cierre de las urnas para comenzar a comunicar los datos.
Por qué podría tardar varios días la definición
del Congreso
El antecedente de las elecciones legislativas de 2022
permite dimensionar cuánto puede extenderse el proceso. En aquella oportunidad,
Associated Press recién confirmó el control republicano de la Cámara de
Representantes el 16 de noviembre, ocho días después de la votación.
La definición llegó cuando se confirmó la victoria del
republicano Mike Garcia en un distrito de California, resultado que le permitió
a su partido alcanzar los 218 representantes necesarios para obtener la
mayoría.
Este año, California vuelve a aparecer como uno de los
estados que podrían retrasar el resultado definitivo. Su legislación permite
contabilizar papeletas enviadas por correo que tengan matasellos del día de la
elección, aunque lleguen hasta siete días después.
Por ese motivo, una diferencia ajustada entre candidatos
podría mantener abierta la disputa hasta que se incorporen esos sufragios.
En el Senado también existe un factor particular: Alaska
utiliza un sistema de voto por orden de preferencia que puede demorar la
identificación del ganador hasta después del 18 de noviembre, cuando se
complete la recepción de las papeletas enviadas por correo.
Qué necesita cada partido para controlar el
Congreso
La Cámara de Representantes tiene 435 integrantes y se
necesitan 218 bancas para alcanzar la mayoría. Los demócratas deben obtener una
ganancia neta de tres escaños para desplazar a los republicanos.
En el Senado, integrado por 100 miembros, la situación es
diferente. Los demócratas necesitan llegar a 51 bancas, mientras que los
republicanos pueden conservar el control con 50, debido al voto de desempate
que corresponde al vicepresidente JD Vance.
Si los demócratas consiguen controlar la Cámara baja,
tendrán capacidad para bloquear proyectos legislativos respaldados por Trump y
profundizar las tareas de supervisión sobre su administración.
Una mayoría opositora también podría impulsar
investigaciones parlamentarias e incluso iniciar un proceso de juicio político.
En caso de quedarse con el Senado, los demócratas tendrían
además poder para bloquear determinadas designaciones del presidente en
organismos del Poder Ejecutivo y en el sistema judicial.
El voto por correo y las papeletas provisorias
pueden cambiar los resultados
Uno de los principales motivos de demora es la existencia
de distintos tipos de sufragios que requieren verificaciones adicionales.
Entre ellos se encuentran las papeletas provisorias,
utilizadas cuando existen dudas sobre la inscripción del votante o su distrito
electoral. Antes de contabilizarlas, las autoridades deben comprobar que
cumplan con los requisitos legales.
También están los votos enviados por correo. Quince estados
permiten recibir y contabilizar papeletas que tengan matasellos del día de la
elección, aunque lleguen posteriormente. Los plazos y las condiciones varían
según la legislación de cada jurisdicción.
En algunos casos, los votantes pueden corregir errores en
sus papeletas, como la falta de una firma o algún otro requisito formal. Ese
procedimiento también puede extender el escrutinio.
Los sufragios de ciudadanos estadounidenses que viven en el
extranjero y de integrantes de las Fuerzas Armadas representan otro factor que
puede demorar la consolidación de los resultados.
El riesgo de los primeros resultados: qué es el
espejismo electoral
Durante la noche electoral puede producirse un fenómeno
conocido como "espejismo rojo" o "espejismo azul". Se trata
de una situación en la que los primeros datos muestran una ventaja para uno de
los partidos que posteriormente puede cambiar a medida que se incorporan nuevos
votos.
Esto ocurre porque los sufragios no se contabilizan en un
orden uniforme. Algunos distritos informan antes que otros, los votos
electrónicos suelen procesarse con mayor rapidez que los de papel y las
papeletas anticipadas o enviadas por correo pueden modificar la tendencia
inicial.
Por lo tanto, una ventaja provisoria no significa
necesariamente que un candidato tenga asegurada la victoria.
Los cambios en los porcentajes durante el escrutinio
tampoco constituyen, por sí mismos, una señal de irregularidades o manipulación
electoral.
En los comicios de 2024, por ejemplo, Kamala Harris comenzó
con ventajas en estados como Iowa, Michigan y Texas, pero posteriormente Donald
Trump revirtió esos resultados.
Quién anuncia a los ganadores y cuándo se
oficializan los resultados
Estados Unidos no cuenta con una autoridad electoral
nacional centralizada que anuncie simultáneamente todos los ganadores. Cada
estado certifica sus resultados de acuerdo con sus propios calendarios y
procedimientos.
En ese escenario, Associated Press (AP) cumple un papel
fundamental como organización encargada de proyectar y declarar ganadores en
miles de contiendas electorales.
La agencia despliega alrededor de 4.600 periodistas y
colaboradores en juntas electorales de todo el país para seguir el recuento y
recopilar información de las autoridades locales.
AP sostiene que no anuncia ganadores a partir de simples
predicciones, sino cuando determina que el candidato que está en desventaja ya
no tiene posibilidades matemáticas de imponerse.
Las cadenas de televisión también cuentan con equipos
especializados que analizan los datos, las encuestas y los antecedentes
electorales para realizar sus propias proyecciones.
Sin embargo, la confirmación de quién controlará el
Congreso requiere que exista una mayoría suficiente de bancas definidas.
La certificación oficial puede extenderse todavía más:
algunos estados completan el procedimiento aproximadamente una semana después
de las elecciones, mientras que California tiene plazo hasta mediados de
diciembre.
De esta manera, aunque los primeros resultados podrían
conocerse durante la noche del martes 3 de noviembre, la definición del nuevo
equilibrio de poder en Washington podría prolongarse durante varios días. Para
Donald Trump, el desenlace será determinante para conocer cuánto margen
político tendrá para gobernar durante la segunda mitad de su mandato.
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