La petrolera estadounidense Halliburton confirmó que no
participará del proyecto Sea Lion ni realizará tareas de exploración o
explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas y sus aguas cercanas. La
decisión fue comunicada después de que autoridades argentinas advirtieran sobre
las consecuencias de brindar servicios al emprendimiento.
La decisión de Halliburton
La compañía, con sede en Houston, tomó contacto con
funcionarios argentinos antes de ratificar su posición. La firma había sido
incluida entre las empresas de servicios que podían quedar alcanzadas por la
normativa argentina vinculada con las actividades hidrocarburíferas en el área
en disputa.
El proyecto Sea Lion está ubicado en la Cuenca Malvinas
Norte, aproximadamente a 220 kilómetros al norte de las islas. La iniciativa
está vinculada con las compañías Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum.
Halliburton es uno de los principales proveedores
internacionales de servicios y tecnología para la industria petrolera. Su
decisión se suma a las posturas comunicadas previamente por SLB y Baker Hughes,
que también se apartaron de la participación en el proyecto.
La advertencia del Gobierno argentino
La decisión de la empresa estadounidense se produjo después
de que la Cancillería argentina enviara cerca de 180 notificaciones a compañías
de servicios petroleros de distintos países.
En esas comunicaciones, el Gobierno advirtió que las
empresas que colaboren con Sea Lion podrían ser inhabilitadas para desarrollar
actividades en Argentina. Entre las consecuencias mencionadas figura la
imposibilidad de operar en Vaca Muerta, uno de los principales polos
hidrocarburíferos del país.
La posición oficial se encuadra en la política adoptada por
el Gobierno de Javier Milei frente a las actividades de exploración y
explotación de hidrocarburos vinculadas con las Islas Malvinas.
También avanzaron medidas judiciales y
diplomáticas
En paralelo, la Justicia Federal dispuso una medida
cautelar que ordenó a Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum suspender
obras, perforaciones e infraestructura submarina vinculadas con sus proyectos,
ante la falta de una evaluación de impacto ambiental validada por la autoridad
nacional.
La Cancillería, además, impulsó acciones penales contra
empresas relacionadas con Navitas Petroleum y contra la canadiense Eco
(Atlantic) Oil & Gas por actividades hidrocarburíferas en la Cuenca
Malvinas Norte que Argentina considera no autorizadas.
El Gobierno argentino también comunicó al Reino Unido el
inicio de un procedimiento de arbitraje bajo la Convención de las Naciones
Unidas sobre el Derecho del Mar. Según la información oficial citada por Los Andes,
ese proceso podría avanzar hacia el Tribunal Internacional del Derecho del Mar,
con sede en Hamburgo.
La salida de Halliburton agrega otro movimiento empresarial
al escenario generado alrededor de Sea Lion, mientras las autoridades
argentinas continúan utilizando herramientas administrativas, judiciales y
diplomáticas para cuestionar las actividades hidrocarburíferas en el área.
Con base en nota de: losandes.com.ar
#Malvinas #Petróleo #Halliburton #SeaLion #Soberanía




