Estados Unidos asegura que el flujo de petróleo y gas por
el estrecho de Ormuz se recuperó hasta acercarse a los niveles registrados
antes del inicio de la guerra con Irán.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, atribuyó el
repunte a las operaciones desplegadas por Washington para proteger a los buques
comerciales que atraviesan una de las principales rutas energéticas del
planeta.
“Ahora está casi de vuelta al nivel en que estaba antes de
que empezara el conflicto”, afirmó Vance durante una conferencia de prensa en
la Casa Blanca.
El funcionario sostuvo que las acciones estadounidenses
dificultaron los ataques contra embarcaciones y permitieron restablecer parte
del movimiento de hidrocarburos hacia los mercados internacionales.
Cuántos barriles atraviesan el estrecho
Vance aseguró que el volumen transportado volvió a niveles
significativos y destacó especialmente el movimiento registrado durante la
noche anterior.
“Los iraníes querrían que salieran cero millones de
barriles del estrecho de Ormuz. Anoche salieron 15 millones de barriles”,
señaló el vicepresidente.
Un día antes, el secretario de Energía, Chris Wright, había
informado que más de 17 millones de barriles de petróleo atravesaron Ormuz el
lunes, el mayor volumen registrado desde el comienzo de la guerra a finales de
febrero.
Antes del conflicto, por el estrecho transitaban
aproximadamente 20 millones de barriles diarios de crudo y productos derivados.
Esa vía concentra una porción considerable del comercio energético mundial.
Washington mantiene la presión sobre Teherán
Estados Unidos estableció además un corredor marítimo
próximo a la costa de Omán para facilitar el traslado de los buques petroleros
provenientes de países aliados del Golfo.
Algunas embarcaciones utilizan esa ruta durante la noche.
Sin embargo, Irán atacó barcos que circulaban por el corredor y reclama que el
transporte comercial utilice una vía más cercana a sus propias aguas.
En paralelo, Wright sostuvo que el volumen total de
petróleo que salió de la región incluso superó los registros previos a la
guerra si se suman los envíos de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos
realizados mediante oleoductos que permiten evitar Ormuz.
“Con o sin Irán, el petróleo y el gas seguirán saliendo de
la región del golfo Arábigo, y eso está ocurriendo”, afirmó el secretario de
Energía.
Vance descartó negociar con Irán
El vicepresidente estadounidense también endureció su
posición respecto de cualquier eventual diálogo con Teherán y condicionó una
negociación al cese de los ataques contra buques comerciales.
“Nuestro mensaje a los iraníes es simple. Ha sido el mismo
desde el principio: tienen que dejar de disparar contra el transporte marítimo
comercial”, sostuvo.
Y agregó: “No estamos hablando con ellos, y no vamos a
hablar con ellos a menos que dejen de disparar contra el transporte marítimo
comercial”.
Vance también rechazó caracterizar la situación actual como
una guerra convencional en pleno desarrollo y aseguró que “las principales
operaciones de combate no están ocurriendo actualmente”.
El estrecho de Ormuz, clave para el mercado
mundial
Washington sostiene que cuenta con capacidad para mantener
abierto el paso marítimo y evitar que una interrupción prolongada genere nuevas
tensiones sobre el mercado energético.
“Somos el único país del mundo que puede garantizar, como
dijo el presidente, el control sobre el estrecho de Ormuz”, afirmó Vance.
La evolución del tránsito por esta vía seguirá siendo
determinante para los mercados internacionales, mientras Estados Unidos
mantiene sus operaciones militares y aumenta la presión sobre Irán para
garantizar la circulación de los buques petroleros.
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