La Justicia de Bolivia dictó 60 días de prisión preventiva
para tres personas acusadas de integrar una organización dedicada al presunto
tráfico de personas y reclutamiento de ciudadanos para enviarlos a Rusia en
medio de la guerra contra Ucrania.
Los detenidos son familiares de Amador M., señalado como el
principal sospechoso de liderar la estructura investigada. La Policía activó
una alerta migratoria contra él y sostiene que habría escapado hacia Brasil
luego de que surgieran las primeras denuncias.
La medida fue tomada tras un pedido de la Fiscalía, que
argumentó riesgos de fuga y posibles intentos de interferir en la
investigación. Los tres acusados fueron trasladados al penal de Palmasola, en
Santa Cruz.
Allanamientos y hallazgo de documentación
Los arrestos se concretaron durante operativos realizados
en dos viviendas de Santa Cruz de la Sierra. En esos procedimientos, los
investigadores encontraron alrededor de 50 pasaportes que podrían estar
relacionados con las personas captadas por la organización.
La defensa de los imputados negó las acusaciones y aseguró
que sus clientes únicamente realizaban gestiones vinculadas a trámites
migratorios para terceros, sin participación en un esquema ilegal de
reclutamiento.
El fiscal de la Unidad de Trata y Tráfico, Mijail Cavero,
afirmó que el Ministerio Público presentó elementos que vincularían a los
acusados con la estructura investigada y que el juez consideró suficientes para
ordenar la detención preventiva.
Denuncias de familiares y víctimas del conflicto
La causa comenzó luego de las denuncias realizadas por
familiares de dos jóvenes bolivianos, José María Soleto, de 29 años, e Iván
Valdivia, de 28, quienes habrían viajado a Rusia en abril tras recibir
supuestas ofertas laborales y terminaron falleciendo durante el conflicto
armado con Ucrania.
El Ministerio Público analiza actualmente al menos 16
posibles casos de personas que habrían sido captadas mediante engaños. Además,
la Cancillería boliviana activó mecanismos de asistencia para ciudadanos del
país que permanecen en Rusia.
La representación diplomática de Bolivia en Moscú solicitó
información oficial al Gobierno ruso sobre la situación de los ciudadanos
involucrados, aunque hasta el momento no se informó una respuesta formal.
Un fenómeno que alcanza a otros países de América Latina
Las autoridades investigan si la red forma parte de un
esquema internacional de captación que opera en distintos países
latinoamericanos mediante promesas de empleos bien remunerados, contratos
falsos y oportunidades económicas en Rusia.
Casos similares fueron denunciados en otros países de la
región, donde ciudadanos habrían sido trasladados con ofertas de trabajo en
sectores como construcción o agricultura y luego presionados para incorporarse
a fuerzas vinculadas al conflicto.
La investigación continuará mientras las autoridades buscan
determinar el alcance de la organización, identificar a más posibles
responsables y establecer cuántas personas fueron afectadas por el presunto
sistema de reclutamiento ilegal.
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