La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar durante
una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, convocada tras los recientes
ataques atribuidos al régimen iraní contra Bahréin, Kuwait y embarcaciones
comerciales en el estrecho de Ormuz.
Durante el debate, el embajador estadounidense ante
Naciones Unidas, Mike Waltz, lanzó una advertencia directa al afirmar que
"la paciencia del presidente Donald Trump no es ilimitada" y reclamó
que Irán detenga las acciones militares que, según Washington, amenazan la
estabilidad de la región.
La acusación de Estados Unidos
El representante norteamericano sostuvo que los ataques
contradicen el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio entre ambos
países para reducir las tensiones.
Además, aseguró que el estrecho de Ormuz no puede
convertirse en un instrumento de presión internacional y remarcó que la
navegación comercial debe mantenerse libre en una de las rutas marítimas más
importantes para el transporte mundial de petróleo y gas.
Durante su exposición también mostró imágenes de los daños
provocados en Bahréin y cuestionó la postura iraní al afirmar que los ataques
contra civiles e infraestructura no pueden justificarse como actos de defensa.
La respuesta de Teherán
Desde la delegación iraní, el embajador Amir-Saeed Iravani
rechazó todas las acusaciones y responsabilizó a Estados Unidos por el aumento
de la tensión en Medio Oriente.
El diplomático sostuvo que varios países del Golfo
colaboran con operaciones militares estadounidenses e israelíes y afirmó que la
presencia de bases militares de Estados Unidos en la región incrementa los
riesgos para esos Estados.
También denunció que Washington obstaculiza el acceso de
embarcaciones internacionales a puertos iraníes y negó cualquier
responsabilidad en los ataques denunciados.
Bahréin denunció ataques contra civiles
En la misma sesión, el canciller de Bahréin, Abdullatif
Al-Zayani, aseguró que los ataques impactaron sobre instalaciones civiles,
infraestructura estratégica y zonas residenciales.
Según informó, los bombardeos dejaron tres personas
fallecidas y 465 heridas, además de importantes daños materiales. El
funcionario pidió que el Consejo de Seguridad mantenga su condena a este tipo
de acciones y refuerce la protección de la navegación internacional.
La ONU pidió mantener el diálogo
En representación de Naciones Unidas, la secretaria general
adjunta para Asuntos Políticos, Elizabeth Spehar, destacó que el acuerdo
alcanzado entre Washington y Teherán representa una oportunidad para reducir la
tensión mediante la diplomacia.
Sin embargo, reconoció que las negociaciones continúan
atravesando dificultades y que todavía permanecen abiertas las conversaciones
sobre la seguridad en el estrecho de Ormuz, la liberación de activos iraníes y
otros temas regionales.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue de cerca
la evolución del conflicto, ante el riesgo de que nuevos incidentes puedan
afectar la estabilidad del Golfo y el comercio energético mundial.
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