La empresa Aires del Sur (ADS), fabricante de aires
acondicionados bajo las marcas Electra y Fedders, solicitó su quiebra directa
ante la Justicia comercial.
El pedido fue firmado por su presidente, Roberto Ángel
Ceretti, quien asumió la conducción en noviembre de 2025. En la presentación,
la compañía declaró un estado de cesación de pagos “actual, generalizado e
irreversible” y sostuvo que fracasó su plan de continuidad productiva.
La planta ubicada en Río Grande, en Tierra del Fuego, cesó
sus operaciones y los 140 trabajadores fueron desvinculados en medio de
reclamos gremiales por salarios adeudados.
Conflicto laboral y situación financiera
En los días previos al pedido de quiebra, la fábrica fue
escenario de protestas de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que exigía
precisiones sobre la continuidad de la producción y el pago de haberes de
febrero.
En el escrito judicial, la empresa atribuyó su crisis a un
esquema de financiamiento comercial que, según indicó, resultó inviable.
Detalló que operaba mediante preventa de equipos, descuento de cheques y compra
de insumos importados, con costos financieros de entre 25% y 30% anual frente a
márgenes netos estimados de 10% a 15%.
La actual conducción afirmó haber recibido una estructura
económica “profundamente deteriorada” y negó maniobras deliberadas para
provocar la quiebra.
Negociación fallida con un socio chino
Como parte de un plan de saneamiento, ADS negoció desde
fines de 2025 el ingreso de un socio estratégico internacional: Chigo Group.
Las conversaciones contemplaban la venta total de la
compañía o la cesión de hasta el 80% del capital accionario, con una inversión
mínima estimada en USD 5 millones para capital de trabajo y reestructuración
financiera.
El objetivo era reemplazar el autofinanciamiento local por
crédito de proveedor a 150 días y reactivar la planta con el envío mensual de
entre 7.000 y 14.000 kits desde China durante 2026. Sin embargo, la definición
quedó supeditada a evaluaciones posteriores que no se concretaron.
Activos, pasivos y plan rechazado
En paralelo, la empresa presentó un Plan de Continuidad
Productiva que proponía terminar 4.000 equipos ya importados y destinar los
fondos a cancelar deudas con proveedores y salarios atrasados.
El tribunal rechazó la autorización solicitada el 19 de
febrero. Sin capital de trabajo ni financiamiento, la firma sostuvo que no
podía sostener su operatoria.
Entre los activos ofrecidos en el proceso figuran la planta
industrial —valuada en más de USD 15 millones según tasación oficial— y los
kits arribados al país, con un valor potencial cercano a USD 2 millones una vez
ensamblados.
Impacto en la industria fueguina
La quiebra de Aires del Sur se produce en un contexto de
presión sobre la industria electrónica y de línea blanca en Río Grande.
La apertura comercial, la reducción de aranceles y el
encarecimiento del financiamiento modificaron la ecuación de costos para
fabricantes radicados bajo el régimen de promoción industrial fueguino.
Si bien el esquema de beneficios fiscales continúa vigente,
el nuevo escenario obliga a las empresas a revisar su estructura productiva y
financiera. El proceso judicial definirá ahora la liquidación de activos y el
orden de pago a trabajadores y acreedores.
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