El frigorífico General Pico, vinculado históricamente al
origen de las hamburguesas Paty, despidió a casi 200 trabajadores en sus
plantas de La Pampa. La medida se dio tras una fuerte caída de la actividad y
una delicada situación financiera de la compañía.
Las desvinculaciones alcanzaron a empleados de General
Pico, Trenel y Arata. La planta principal concentró la mayor cantidad de
cesantías, en un contexto de paralización casi total de las operaciones.
Plantas afectadas y caída de la producción
Según confirmaron fuentes del sector, 156 despidos se
produjeron en General Pico, cerca de 30 en Trenel y ocho en Arata. La empresa
había suspendido semanas atrás a más de 450 trabajadores ante la falta de
actividad.
La faena diaria cayó de un promedio de 600 animales a
apenas 50, muy por debajo de la capacidad instalada. La retracción impactó
también en productores ganaderos, transportistas y comercios de la región.
Los motivos de la crisis
Desde la firma atribuyeron la decisión a una combinación de
factores: la caída del convenio de exportación con China, el aumento de costos
locales, la quita de subsidios energéticos y los efectos de la devaluación de
fines de 2023.
En enero, la empresa solicitó un procedimiento preventivo
de crisis, que no fue convalidado por el gremio y venció sin acuerdo. En ese
marco, reconoció dificultades para afrontar el pago completo de salarios.
Cómo se realizaron los despidos
Las notificaciones llegaron mediante telegramas enviados a
los domicilios de los trabajadores. La empresa aplicó el artículo 247 de la Ley
de Contrato de Trabajo, que habilita indemnizaciones reducidas en situaciones
de crisis económica comprobada.
La firma arrastra una deuda superior a los $30.000
millones, lo que agravó el escenario y aceleró las decisiones sobre el
personal.
Un contexto adverso para la industria cárnica
La crisis del frigorífico se inscribe en un escenario más
amplio. En 2025, las exportaciones de carne vacuna argentina cayeron 7,3% en
volumen, con una baja aún mayor en los envíos a China, principal destino del
sector.
Si bien los precios internacionales permitieron mejorar la
facturación total, el menor volumen golpeó con fuerza a plantas diseñadas para
grandes escalas y alta dependencia del mercado externo.
El vínculo con la marca Paty
El establecimiento pertenece al empresario Ernesto “Tito”
Lowenstein, impulsor histórico de la marca Paty. Sin embargo, desde Marfrig
—actual dueña de la marca— aclararon que el frigorífico General Pico no tiene
relación operativa con Paty ni con su producción actual.
La marca de hamburguesas continúa operando con normalidad y
no se ve afectada por el conflicto laboral en La Pampa.
Qué puede pasar ahora
La continuidad de las plantas y la situación de los
trabajadores despedidos dependerán de eventuales acuerdos laborales y de una
recuperación del negocio exportador. Mientras tanto, el caso vuelve a poner en
foco la fragilidad de parte de la industria frigorífica frente a los cambios
del mercado internacional.
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