Desde esta semana rige un nuevo aumento del 10% en el
precio de la carne vacuna, que lleva el valor promedio del kilo a alrededor de
$14.000 en mostrador.
La suba se suma a otros incrementos recientes en alimentos
básicos y vuelve a presionar sobre el bolsillo de los consumidores, en un
período de baja demanda estacional.
Presión de costos y ventas en caída
Comerciantes del rubro advierten que sostener los precios
resulta cada vez más difícil ante el aumento de los costos y la retracción del
consumo, habitual durante los meses de verano.
Desde las carnicerías señalan que enero y febrero son los
meses con menor movimiento, lo que obliga a ajustar márgenes y ofrecer
promociones para mantener las ventas.
Cambios en los hábitos de compra
En este escenario, los consumidores comparan más precios y
recorren distintos locales antes de comprar, priorizando opciones más
económicas.
También se registra un crecimiento en el consumo de carne
de cerdo, que presenta valores sensiblemente más bajos frente a los cortes
vacunos tradicionales.
Exportaciones y efecto en el mercado interno
A nivel internacional, la decisión de Estados Unidos de
ampliar la cuota de importación de carne argentina generó expectativa y debate
en el sector.
El aumento del cupo exportable podría impactar en la oferta
disponible para el mercado interno, un factor que los comerciantes observan con
atención ante posibles nuevos ajustes.
Un escenario abierto para los próximos meses
Mientras el Gobierno destacó un repunte del consumo per
cápita durante 2025, en el comercio minorista prevalece la cautela.
El comportamiento de los precios y la evolución de la
demanda en las próximas semanas serán clave para definir si el aumento actual
se consolida o da lugar a nuevos movimientos en el mercado de la carne.
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