El Gobierno nacional dispuso esta semana la disolución del
Grupo Especial Antinarcotráfico Rosario (GEANRO), una fuerza federal creada en
2024 para reforzar el combate contra el narcotráfico en Santa Fe, lo que motivó
un pedido de informes del kirchnerismo en el Congreso, que exige conocer si la
decisión implicará una reducción de efectivos federales en la ciudad y cuál
será su impacto en la seguridad local.
La medida fue formalizada mediante la Resolución 4/2026 del
Ministerio de Seguridad Nacional, firmada por la ministra Alejandra Monteoliva
y publicada en el Boletín Oficial. Allí se argumenta que el GEANRO cumplió los
objetivos para los que fue creado en el marco del Plan Bandera, una estrategia
federal lanzada durante la gestión de Patricia Bullrich para enfrentar el
crimen organizado en Rosario. El grupo articulaba tareas entre la Policía
Federal, Gendarmería, Prefectura, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y el
Servicio Penitenciario Federal, en coordinación con la Justicia federal y la
Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR).
Desde el oficialismo sostienen que la etapa inicial del
Plan Bandera concluyó y que las funciones del GEANRO serán absorbidas por
dispositivos federales permanentes, como el Grupo Operativo de Lucha Contra el
Narcotráfico Región Centro (GOC-CENTRO), sin que ello implique un retiro del
Estado nacional del territorio.
La decisión generó críticas del kirchnerismo. La diputada
nacional Florencia Carignano (La Cámpora–Santa Fe) presentó un proyecto de
resolución para que el Ejecutivo explique las razones políticas, operativas y
presupuestarias del cierre, y reclamó precisiones sobre el destino de los
efectivos y los recursos reasignados. La legisladora vinculó la medida con la
reciente sanción de la ley de inocencia fiscal y cuestionó que se “desarticule
un dispositivo de seguridad en una ciudad atravesada por el narcotráfico”.
El debate se produce en un contexto de fuerte descenso de
los indicadores de violencia. Según datos del Observatorio de Seguridad Pública
de Santa Fe, la provincia pasó de 398 homicidios en 2023 a 176 en 2024, una
caída superior al 55%. En el departamento Rosario, los homicidios se redujeron
de 261 a 90 en el mismo período, mientras que los heridos por armas de fuego
bajaron de 801 a 353. El Gobierno atribuye estos resultados a la intervención
federal y a los controles en puertos, aeropuertos y corredores estratégicos.
En el corto plazo, el Ministerio de Seguridad deberá
responder el pedido de informes presentado en Diputados, que solicita conocer
qué indicadores se utilizaron para dar por cumplida la misión del GEANRO y qué
esquema lo reemplazará. La discusión anticipa un debate político más amplio
sobre el rol de las fuerzas federales en Rosario y la continuidad de las
políticas de seguridad en Santa Fe, en un año en el que la evolución de los
delitos vinculados al narcotráfico seguirá bajo monitoreo oficial y legislativo.
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