El Gobierno ha tomado medidas decisivas para frenar el
ascenso del dólar, implementando una estrategia que incluyó la venta de
contratos de dólar futuro, el uso de pases pasivos y el llamado a licitación de
títulos de deuda. Estas acciones, destinadas a absorber liquidez del mercado,
lograron revertir la tendencia alcista de la divisa. Tras haber tocado un
máximo de $1.300 por la mañana, el dólar al público en el Banco Nación cerró a
$1.280, con un descenso de $15, mientras que en el mercado mayorista cedió $20,
finalizando en $1.260.
La intervención oficial se dio en un contexto de alta
volatilidad y un volumen de operaciones significativo en el segmento de
contado, alcanzando los USD 668,7 millones. Esta liquidez se relaciona con la
fuerte liquidación de divisas por parte del sector agroindustrial, ante la
inminente finalización del período de ingreso de divisas declaradas hasta el 30
de junio. En el mercado de dólar futuro, donde se operaron unos USD 2.942,7
millones, los contratos revirtieron las leves alzas iniciales y registraron caídas
de hasta el 1% en las posiciones más cortas.
La estrategia del Gobierno también se enmarca en la
reciente eliminación de las LEFI (Letras Fiscales de Liquidez) en poder del
Banco Central, que fueron canjeadas por Lecap (Letras del Tesoro Nacional
Capitalizables en Pesos). Esta operación inyectó al mercado unos 10 billones de
pesos, lo que generó un exceso de liquidez y una baja en las tasas de interés
de corto plazo. Para contrarrestar esta situación y evitar una mayor presión
sobre el dólar, el Tesoro anunció una licitación de Lecap fuera de calendario
para absorber el excedente de pesos.
Analistas como Nicolás Cappella, del Grupo IEB, destacaron
que estas medidas buscan no solo retirar pesos del sistema, sino también
establecer un piso para las tasas de interés, ofreciendo títulos más atractivos
para los bancos y, al mismo tiempo, desincentivando la demanda de dólares.
Asimismo, la jornada estuvo marcada por buenas noticias en relación con la
causa YPF en Estados Unidos, ya que la Corte de Apelación de Nueva York
suspendió la entrega del 51% de las acciones de la petrolera, lo que impulsó el
ADR de YPF en Wall Street un 1,7% y contribuyó a una suba del 0,5% en el
S&P Merval de la Bolsa porteña.




