De esta manera, la disconformidad con las nuevas estructuras se extiende entre los usuarios, que hacen saber su postura también a través de las redes sociales. En este sentido, vale mencionar que un lector de El Litoral comentó en facebook que “son muy chicos, en esa esquina hay un gran cúmulo de gente a la hora de tomar el cole”. En tanto, otros apuntaron a que las garitas no deberían ser de chapa, debido a los intensos calores que hace en la ciudad en época de verano y advirtieron que los bancos de hormigón del costado se encuentran a la intemperie.
Vale recordar que los mismos modelos de refugios se colocaron en otros sectores de calle Salta, donde aún no funciona el carril exclusivo para colectivos; también sobre Hipólito Yrigoyen, una de las arterias por donde transitan varias líneas y ramales del transporte público capitalino. Las nuevas de calle Salta, en tanto, se encuentran todavía incompletas, ya que deben colocarles un vidrio transparente que va en la parte trasera del asiento donde tienen que esperar los pasajeros.
Servicio
Más allá de las garitas y las obras específicas que se ejecutan en el nuevo corredor de calle Salta, los usuarios expresaron ayer varios reclamos respecto de la infraestructura con la que cuentan en sus respectivos barrios. Algunas de las zonas mencionadas fueron el Doctor Montaña, Esperanza, las Mil Viviendas y San Roque.
Allí, no sólo preocupa la falta o escasez de refugios sino que también enciende la alarma desde hace tiempo la falta de unidades. En este sentido, fueron varios los usuarios de la zona Sur de la ciudad que expresaron que los tiempos de espera en las paradas suelen ser extensos. “A la siesta se espera un montón, a veces estás como media hora y el colectivo no aparece”, comentó una mujer. Y agregó: “Viene más rápido en hora pico, pero ahí siempre está lleno y se viaja incómodo, todo un problema”, se lamentó.
Aunque el precio del boleto y un nuevo intento de suba por parte de los empresarios es algo que genera críticas, una cuestión llamativa en estos casos es que las quejas de los pasajeros habituales se centra, sobre todo, en la calidad del servicio. “Que suban el precio cuando todo funcione bien”, sintetizó un hombre que esperaba el colectivo ayer por calle Salta.






