El papa León XIV celebró una misa en una sala acondicionada
en el décimo piso del Policlínico Gemelli, en Roma, mientras continúa
recuperándose de una operación en la que le extirparon el lóbulo inferior del
pulmón derecho. La intervención confirmó que el nódulo detectado correspondía a
un adenocarcinoma pulmonar.
El pontífice, de 71 años, permanece bajo atención médica
luego de la cirugía realizada el martes. La celebración religiosa tuvo lugar en
un espacio preparado especialmente, ya que tanto el apartamento papal como la
capilla habitual del hospital se encuentran en obras de remodelación.
La evolución inicial es favorable y el Vaticano informó que
los primeros controles posteriores a la intervención mostraron resultados
acordes con lo esperado. Sin embargo, todavía restan estudios que permitirán
conocer con mayor precisión el alcance de la enfermedad.
Qué dice el último parte médico sobre su
recuperación
Los análisis de sangre y la radiografía de tórax realizados
el miércoles presentaron valores “dentro de los límites normales para el tipo
de intervención realizada”, según el comunicado difundido por la Santa Sede.
Los médicos Luigi Carbone y Stefano Margaritora señalaron
que el papa atraviesa un “curso posoperatorio normal”. Además, el pontífice ya
puede caminar, realiza ejercicios de rehabilitación respiratoria y retomó la
alimentación, con desayuno y almuerzo.
Estos indicadores representan señales favorables durante
las primeras etapas de la recuperación. No obstante, el equipo médico mantiene
el seguimiento clínico para evaluar cómo responde el organismo después de la
cirugía.
Los estudios pendientes definirán si necesita
otros tratamientos
Uno de los aspectos más importantes de los próximos días
será el resultado de los análisis moleculares de las muestras de tejido y de
los ganglios linfáticos extraídos durante la operación.
Esos estudios permitirán determinar las características del
tumor y establecer si existen indicios de extensión de la enfermedad. Con esa información,
los especialistas podrán evaluar si León XIV necesita tratamientos adicionales
después de la intervención quirúrgica.
Por el momento, la Santa Sede no informó si el pontífice
deberá someterse a nuevas terapias. La duración de la internación dependerá de
su evolución clínica, aunque las previsiones iniciales apuntan a una estadía de
aproximadamente una semana.
El oncólogo Alain Gelibter, del Policlínico Umberto I de
Roma, explicó a la agencia AFP que, cuando la enfermedad se encuentra en una
etapa temprana y la recuperación avanza favorablemente, “el paciente puede
reanudar una vida normal y sus actividades habituales en pocas semanas”.
El Vaticano suspendió la agenda oficial del
papa
Como consecuencia de la operación y del período de
recuperación, todos los compromisos oficiales de León XIV fueron cancelados
hasta el 20 de octubre. La reanudación de sus actividades dependerá de las
indicaciones médicas y de su estado general de salud.
La suspensión alcanza la agenda pública del pontífice
durante los próximos días, mientras el Vaticano concentra la atención en su
recuperación y en los resultados de los estudios pendientes.
El diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar sorprendió dentro
de la Iglesia católica, especialmente porque la noticia de la intervención se
conoció después de que el propio papa la comunicara tras el rezo dominical.
Los fieles expresan su apoyo desde Roma y otros
países
Desde que se conoció la operación, llegaron mensajes de
acompañamiento desde distintos lugares del mundo. Entre ellos se destacó el del
rey Carlos III del Reino Unido, quien también recibe tratamiento por un cáncer
cuyo tipo no fue divulgado públicamente.
En las inmediaciones del Policlínico Gemelli, un grupo de
fieles se reunió para rezar por la salud del pontífice. Una de las presentes,
la religiosa Angele Bilegue, explicó a AFP los motivos de su visita: “No estoy
preocupada. Vine a expresar mi cercanía, a mostrar mi apoyo espiritual, porque
también vine por el papa Francisco”.
La referencia al antecesor de León XIV remite a la
internación de Francisco en el mismo centro médico durante cinco semanas,
cuando recibió tratamiento por una doble neumonía. El pontífice argentino murió
en el Vaticano el 21 de abril de 2025.
Mientras continúa la recuperación, la atención estará
puesta en la evolución clínica de León XIV y en los resultados de los análisis
que determinarán si necesita nuevas intervenciones terapéuticas. Esos datos
serán determinantes para establecer cuándo podrá regresar a su residencia y
retomar progresivamente sus funciones al frente de la Iglesia católica.
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