La crecida del río Paraná mantiene en alerta a las
autoridades provinciales, que anticipan que el nivel del agua podría superar
las marcas de evacuación entre el 20 y el 21 de octubre. El operativo incluye
asistencia a familias, vigilancia de las zonas ribereñas y traslado preventivo
de ganado ante el avance de la creciente.
El director de Defensa Civil, Bruno Lovinson, explicó que
el fenómeno está relacionado con las lluvias extraordinarias registradas en la
cuenca alta del río y con el caudal que aportan las represas de Yacyretá e
Itaipú.
“El río Paraná va a seguir en su ascenso hasta los niveles
de alerta”, advirtió el funcionario, quien señaló que las proyecciones obligan
a sostener las medidas preventivas y la coordinación entre los organismos
públicos.
Las lluvias en la cuenca alta impulsan la
creciente
De acuerdo con Lovinson, las precipitaciones registradas
aguas arriba fueron muy superiores a las previstas. Según precisó, en algunos
sectores se acumularon lluvias de hasta cinco veces por encima de lo esperado,
lo que contribuye al aumento del caudal.
Las primeras consecuencias se observan en la isla Apipé,
San Antonio e Ituzaingó. Las proyecciones indican que la creciente avanzará
progresivamente hacia Itatí, Paso de la Patria y la capital provincial.
Mientras tanto, las autoridades mantienen el seguimiento de
las cuencas superiores y de las descargas de las represas para actualizar los
pronósticos y anticipar posibles complicaciones en las localidades ubicadas
junto al río.
Hay entre 50 y 60 personas autoevacuadas en
Apipé
La emergencia ya motivó medidas preventivas en la isla
Apipé, donde entre 50 y 60 personas se autoevacuaron y reciben asistencia del
municipio, según informó el director de Defensa Civil.
Lovinson destacó que la decisión de algunas familias de
trasladarse antes de que la situación empeore permite organizar mejor la
respuesta y reducir la exposición al riesgo.
“Hay algunas familias que se autoevacuaron preventivamente
y eso nos da previsibilidad de que la gente está sabiendo sobre el fenómeno y,
por supuesto, ayuda a reducir los riesgos”, afirmó.
El funcionario también sostuvo que la preparación
anticipada contribuyó a limitar las consecuencias hasta el momento. Sin
embargo, remarcó que el escenario hídrico continúa bajo vigilancia debido al
ascenso previsto para los próximos días.
El COE coordina la respuesta ante la emergencia
El Comando Operativo de Emergencias (COE) mantiene
reuniones de seguimiento para actualizar la información técnica y coordinar las
tareas entre las distintas áreas del Estado.
En el operativo participan organismos como Desarrollo
Social, Vialidad Provincial, la Dirección Provincial de Energía, el Instituto
Correntino del Agua y Defensa Civil. El objetivo es organizar los recursos
disponibles y responder a las necesidades que puedan surgir en cada localidad.
“Tenemos una reunión del COE justamente dirigida por el
gobernador, esto nos permite a nosotros mantenernos actualizados con la
información técnica”, explicó Lovinson.
La coordinación también contempla la asistencia en las
zonas ribereñas y la preparación de recursos para atender eventuales
evacuaciones, dificultades de acceso y otras consecuencias derivadas de la
crecida.
El Niño podría mantenerse durante gran parte de
2027
Lovinson advirtió que el fenómeno climático atraviesa una
etapa de intensificación y que sus efectos podrían prolongarse durante varios
meses.
“El Niño está en un proceso de consolidación, de
fortalecimiento”, señaló. Además, indicó que el fenómeno está declarado como
muy fuerte y que podría continuar intensificándose en los próximos meses, con
una posible permanencia durante gran parte de 2027.
Este panorama obliga a mantener los protocolos de
prevención y la vigilancia hidrológica más allá de la emergencia inmediata,
ante el riesgo de nuevas lluvias intensas y crecidas.
Refuerzan el traslado de ganado y la asistencia
en las islas
La creciente también genera preocupación por los animales
que permanecen en zonas bajas e islas. Por ese motivo, Defensa Civil articula
tareas con el Ministerio de la Producción, bomberos y Prefectura para organizar
el traslado preventivo del ganado.
Lovinson mencionó la situación de Empedrado, donde
comenzaron las tareas para retirar animales de las islas. “Eso conlleva un
trabajo de seguridad y articulación”, explicó.
Además, anticipó que durante la próxima semana se
incorporarán equipos de la Armada Argentina para reforzar la atención en las
zonas ribereñas afectadas.
La evolución del Paraná durante los próximos días será
determinante para definir nuevas medidas. Las autoridades mantendrán el
monitoreo de los niveles del río y ajustarán los operativos según los
pronósticos, con prioridad en la protección de las familias, la asistencia a
las localidades y el resguardo de la producción.
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