El fenómeno de El Niño podría alcanzar su máxima intensidad
en diciembre y mantener efectos sobre la Argentina hasta abril de 2027. Las
proyecciones anticipan un período de mayor atención para el Litoral por el
posible aumento de las precipitaciones.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de
Estados Unidos (NOAA) estima una probabilidad superior al 90% de que el
episodio sea muy intenso. También existe un 75% de posibilidades de que entre
octubre y diciembre supere un umbral que no habría sido alcanzado por otro
evento en las últimas décadas.
Sin embargo, la intensidad del fenómeno en el océano no
permite determinar por sí sola qué magnitud tendrán sus efectos sobre los ríos
y las lluvias en territorio argentino. La respuesta dependerá, entre otros
factores, de cómo evolucionen las precipitaciones sobre las principales
cuencas.
El Litoral aparece entre las zonas con más
lluvias
Las previsiones del Servicio Meteorológico Nacional
anticipan, entre septiembre y noviembre, una mayor probabilidad de
precipitaciones por encima del promedio en el norte del Litoral.
Un análisis basado en el modelo meteorológico europeo ECMWF
señala que durante octubre y noviembre los mayores excesos podrían concentrarse
en Corrientes, Misiones, el este de Formosa y Chaco, con registros superiores a
los habituales.
El escenario podría ampliarse durante diciembre, cuando se
espera que las lluvias alcancen a buena parte del territorio nacional. Para las
localidades ubicadas cerca de la Cuenca del Plata, el comportamiento de las
precipitaciones será especialmente importante por su relación con los niveles
de los ríos.
Qué puede ocurrir con el río Paraná
Uno de los puntos de seguimiento será la evolución de las
cuencas del Paraná y el Paraguay. Si las lluvias se mantienen durante períodos
prolongados, podrían producirse crecidas de mayor duración.
Las proyecciones contemplan la posibilidad de que una
crecida del Paraná se extienda hasta marzo o abril de 2027. En las zonas
rurales, además, la acumulación de agua en los suelos podría aumentar el riesgo
de anegamientos.
Los especialistas advierten, de todos modos, que todavía
existe incertidumbre sobre el comportamiento hidrológico. Un El Niño muy
intenso no necesariamente genera inundaciones históricas si no se combina con
condiciones atmosféricas que sostengan las lluvias sobre las cuencas.
Tres escenarios para los próximos meses
Los análisis meteorológicos contemplan distintos escenarios
posibles. El más moderado plantea un fenómeno muy intenso en el Pacífico, pero
sin precipitaciones persistentes sobre la cuenca del Paraná.
Otra posibilidad sería una respuesta similar a la
registrada durante 1997-1998, con lluvias superiores a las normales y crecidas
importantes. El escenario de mayor impacto combinaría un El Niño fuerte con
lluvias persistentes sobre las cuencas del Paraná y Paraguay.
Mientras se define cuál de esas situaciones terminará
predominando, los organismos meteorológicos e hidrológicos mantienen el
seguimiento de las condiciones. La recomendación para las autoridades es
avanzar con tareas preventivas, como la limpieza de desagües, la revisión de
terraplenes y la actualización de las rutas de evacuación.
El monitoreo continuará durante los próximos meses, con
especial atención sobre el norte del Litoral, donde las previsiones ya
anticipan un período con mayores lluvias y donde la evolución de los ríos será
determinante para establecer el nivel de riesgo de cada localidad.
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