El Gobierno avanza con un sistema de baterías de litio de
gran escala para reforzar la red eléctrica y reducir el impacto de los picos de
demanda durante el próximo verano.
La iniciativa, denominada ALMA-GBA, contempla instalaciones
estratégicas vinculadas con Edenor y Edesur. El programa prevé 683 MW de
almacenamiento efectivo, distribuidos en distintos puntos críticos del Área
Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Un refuerzo para los momentos de mayor consumo
El proyecto tomó impulso después del apagón del 19 de
septiembre, cuando casi 600.000 usuarios quedaron sin electricidad en el AMBA
por una falla registrada en la estación transformadora Malaver, de Edenor.
La propuesta busca atender uno de los principales problemas
de la red: la capacidad de distribución frente a aumentos repentinos de la
demanda. El AMBA concentra actualmente alrededor del 40% del consumo eléctrico
nacional.
El Gobierno señaló en documentos vinculados con el proceso
que durante años no se realizaron las inversiones necesarias para acompañar el
crecimiento de la demanda y modernizar la infraestructura eléctrica.
Cómo funcionarán las baterías
Los equipos corresponden a sistemas BESS, una tecnología
que permite almacenar electricidad y devolverla a la red cuando aumenta el
consumo.
Las baterías se cargarán principalmente durante períodos de
menor demanda, como la madrugada o el mediodía. Ese proceso puede demandar
entre seis y ocho horas.
Cuando la red llegue a sus momentos de mayor exigencia, los
equipos podrán liberar la energía acumulada durante aproximadamente cinco
horas, funcionando como un respaldo para aliviar los nodos más comprometidos.
Dónde estarán ubicados los equipos
Las instalaciones se distribuirán en puntos estratégicos
del AMBA, entre ellos Puerto Nuevo, Costanera, Dock Sud, Matheu, Pilar, Parque,
Maschwitz, San Fernando, Brown, Glew y Chingolo.
La ubicación responde a las limitaciones existentes para
transportar electricidad desde determinados puntos de alta tensión hacia otras
zonas del área metropolitana. La energía almacenada podrá inyectarse
directamente en los sectores donde se registre mayor demanda.
La operación de los ciclos de carga y descarga estará
coordinada por Cammesa, mientras que las empresas adjudicatarias recibirán un
pago por mantener disponibles los equipos para cuando el sistema los necesite.
Una inversión superior a USD 540 millones
El programa ALMA-GBA recibió 27 propuestas de 15 empresas y
terminó adjudicando inicialmente 713 MW, aunque la capacidad firme vigente
quedó en 683 MW después de la baja de uno de los proyectos.
La inversión total supera los USD 540 millones y los
contratos fueron celebrados con Edenor y Edesur, con Cammesa como garante de
pago de última instancia.
Uno de los proyectos más avanzados pertenece a Central
Puerto, que registra alrededor de un 70% de ejecución. En Puerto Nuevo ya
fueron instalados 135 contenedores con baterías de litio y se tendieron unos
130 kilómetros de cables.
El objetivo es llegar al verano con el sistema
operativo
La puesta en funcionamiento de los primeros proyectos está
prevista antes de fin de año, de modo que las baterías puedan estar disponibles
cuando aumente la demanda por las altas temperaturas.
El plan no se limitará al AMBA. La Secretaría de Energía
lanzó además ALMA SADI, una segunda convocatoria para incorporar otros 700 MW
de almacenamiento en nodos críticos de distintas regiones del país, con un
cronograma que contempla el inicio de operaciones desde enero de 2027.
De esta manera, el almacenamiento busca convertirse en una
herramienta complementaria para la red eléctrica: no reemplaza la
infraestructura de transmisión y distribución, pero permite disponer de energía
rápidamente en momentos de máxima exigencia y absorber parte de los picos que
pueden provocar interrupciones del servicio.
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