El presidente Javier Milei anunció, durante una cadena
nacional, un conjunto de medidas para reforzar la posición argentina sobre la
soberanía de las Islas Malvinas. Entre las iniciativas anticipadas se
encuentran el envío de proyectos al Congreso, la construcción de una base naval
en Tierra del Fuego y un endurecimiento de las sanciones contra empresas
extranjeras que desarrollen actividades hidrocarburíferas en el área en
disputa.
“Las Malvinas son argentinas por historia y por derecho, no
hay discusión al respecto”, afirmó Milei al comienzo de su discurso, que
realizó acompañado por los integrantes de su Gabinete.
El mandatario sostuvo que el reclamo diplomático debe
complementarse con herramientas económicas, judiciales y legales. “No alcanza
con sostener nuestro reclamo”, señaló, y planteó que el Estado debe utilizar
todos los mecanismos disponibles para defender la soberanía y los recursos
nacionales.
Las medidas que anunció el Gobierno
Milei adelantó que enviará al Congreso de la Nación un
paquete de proyectos destinado a fortalecer las herramientas del Estado frente
a la disputa por las islas.
Entre las medidas se encuentra la creación de una base
naval en Tierra del Fuego, dentro de una estrategia vinculada con la presencia
argentina en el extremo sur del país y la protección de sus intereses
marítimos.
El Presidente también anticipó un esquema de mayores
sanciones para las compañías extranjeras que operen en Malvinas,
particularmente aquellas vinculadas con la exploración y explotación de
recursos naturales.
“Eso exige leyes adecuadas, organismos del Estado
coordinados y herramientas efectivas para avanzar en un objetivo que trasciende
a cualquier gobierno”, sostuvo Milei.
El proyecto petrolero que genera tensión
Uno de los principales focos de conflicto es el desarrollo
de Sea Lion, un proyecto petrolero offshore ubicado en la Cuenca Malvinas
Norte, aproximadamente 220 kilómetros al norte de las islas.
La iniciativa está a cargo de Navitas Petroleum, que posee
el 65% del proyecto, y Rockhopper Exploration, titular del 35% restante. Ambas
compañías avanzan con el desarrollo del yacimiento descubierto en 2010.
En diciembre de 2025, las empresas anunciaron la decisión
final de inversión para la primera etapa. Navitas había informado entonces una
inversión de USD 1.170 millones, mientras que estimaciones posteriores ubicaron
la inversión total de la primera fase en alrededor de USD 1.800 millones.
El proyecto contempla una producción estimada de 50.000
barriles diarios y prevé iniciar la extracción durante 2028. Las estimaciones
difundidas sobre los recursos recuperables rondan los 819 millones de barriles.
Las sanciones y el reclamo argentino
La Cancillería argentina cuestionó el desarrollo de Sea
Lion al considerar que las empresas involucradas no cuentan con autorización de
las autoridades argentinas para realizar actividades hidrocarburíferas en el
área.
El Gobierno sostiene que se trata de una explotación
unilateral de recursos en una zona alcanzada por la disputa de soberanía y
menciona las resoluciones 2065 y 31/49 de la Asamblea General de las Naciones
Unidas como parte del marco internacional de su reclamo.
Además, recordó que Rockhopper Exploration fue declarada
clandestina e inhabilitada para operar en Argentina durante 20 años mediante la
Resolución 133/2012 de la Secretaría de Energía.
En el caso de Navitas Petroleum, la sanción fue establecida
mediante la Resolución 240/2022 por operaciones hidrocarburíferas realizadas
sin habilitación argentina. La posición oficial también alcanza a concesiones,
proveedores y otras actividades vinculadas con el desarrollo del proyecto.
Un escenario internacional que volvió a poner a
Malvinas en agenda
La decisión del Gobierno llega después de que la cuestión
Malvinas recuperara protagonismo internacional. El 31 de agosto, Donald Trump
fue consultado sobre una eventual revisión de la posición de Estados Unidos
respecto de la disputa entre Argentina y el Reino Unido.
El presidente estadounidense respondió que su
administración revisa todas sus posiciones, mientras que el Gobierno británico
y la administración de las islas reafirmaron posteriormente su postura sobre la
soberanía británica y el derecho de autodeterminación de los habitantes del
archipiélago.
En paralelo, el avance de Sea Lion incrementó la
preocupación del Gobierno argentino por la explotación de recursos naturales en
el área disputada.
De acuerdo con información difundida por el medio británico
The Telegraph, las compañías proyectan comenzar nuevas perforaciones en los
próximos meses y apuntan a iniciar la producción en 2028. El Gobierno argentino
busca ahora trasladar su posición a nuevas herramientas legislativas,
económicas y de defensa, mientras continúa el reclamo diplomático por la
soberanía de las islas.
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