La investigación contra Facundo Moyano sumó en la semana
nuevos testimonios de policías, médicos, empleados de seguridad y personas
cercanas a la pareja. La causa analiza una denuncia por lesiones leves y
privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género.
El expediente se tramita ante la Fiscalía Penal,
Contravencional y de Faltas N.º 3 de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo de la
fiscal Florencia Nocerez.
Los testimonios incorporados presentan distintos relatos
sobre lo ocurrido durante la madrugada del 4 de agosto, cuando intervino
personal policial y Candela Arizaga fue trasladada a un centro de salud.
Qué declararon los policías que intervinieron
Uno de los agentes que participó del operativo ratificó lo
consignado en el informe policial. Según su declaración, encontró a Arizaga en
un estado de excitación y con una sola prenda íntima.
El efectivo señaló que, al ser interceptada, la joven
manifestó que Moyano la había golpeado y que la mantenía encerrada contra su
voluntad.
Sin embargo, otra agente que acompañó a Arizaga desde el
edificio hasta el Hospital Pirovano declaró que durante ese traslado no le
mencionó haber sufrido violencia ni haber sido privada de su libertad.
La oficial que posteriormente la entrevistó en el hospital
sostuvo una versión similar: “En ningún momento me dijo que había padecido
violencia a manos de Facundo ni que tampoco fue impedida de nada”.
Los testimonios médicos incorporados al
expediente
También declararon profesionales que participaron de la
atención médica de Arizaga. La médica del SAME que intervino inicialmente contó
que la joven refirió consumo de cocaína y episodios de amnesia.
La profesional explicó que intentó obtener precisiones
sobre posibles lesiones, pero encontró respuestas poco claras: “Era todo muy
vago, como que un no, y yo lo tomé como un no”.
La médica también indicó que la joven se encontraba
parcialmente orientada y que, durante la atención, respondió preguntas
vinculadas al consumo de sustancias.
Otra agente que la entrevistó durante su internación
declaró que Arizaga mencionó una molestia en una rodilla que atribuyó a una
caída, sin referir un golpe provocado por otra persona.
En tanto, una oficial que permaneció de consigna en el
hospital recordó que la joven preguntaba por Moyano: “Preguntaba sobre ‘Facu’,
si estaba o si seguía preso”.
Qué dijeron los empleados y allegados
La investigación también incorporó declaraciones de dos
empleados de seguridad del edificio. Ambos aseguraron que no habían observado
situaciones de conflicto entre Moyano y Arizaga.
Un vecino consultado durante las primeras actuaciones
afirmó, además, que no había escuchado gritos ni movimientos que llamaran su
atención desde el departamento.
También declaró una empleada doméstica del exdiputado,
quien describió el vínculo entre ambos como “buena, cariñosa, una pareja
normal” y aseguró que nunca había recibido comentarios de Arizaga sobre
episodios de violencia.
Una amiga de la denunciante también declaró que, dentro de
su relación de amistad, Arizaga nunca le había contado situaciones de violencia
de género protagonizadas por Moyano.
Cómo continúa la causa
El expediente está caratulado como lesiones leves y
privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género.
La Fiscalía tiene previsto para el próximo lunes una
ampliación de la declaración de Candela Arizaga, quien pidió precisar algunos
aspectos que no pudo recordar durante su primera exposición.
Además, la madre y la hermana de la denunciante fueron
citadas para declarar el 31 de agosto, por lo que la investigación continuará
sumando elementos antes de que la fiscalía determine los próximos pasos
procesales.
Mientras tanto, Facundo Moyano continúa alcanzado por
medidas cautelares. Entre ellas figura una prohibición de acercamiento de menos
de 300 metros respecto de Arizaga y la obligación de presentarse cada vez que
sea requerido por la Justicia.
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