Ariel “Gallo” Sotelo, un marinero de 45 años, sobrevivió
tras caer al Mar Argentino mientras realizaba tareas a bordo de un buque
pesquero frente a las costas de Santa Cruz.
El hombre permaneció alrededor de diez minutos en el agua
hasta que sus compañeros lograron localizarlo y regresar para rescatarlo.
Llevaba colocado el chaleco salvavidas, un elemento que resultó clave para
mantenerse a flote.
El episodio ocurrió durante el mediodía, cuando el Argenova
XXVI navegaba hacia Puerto Deseado con unas 90 toneladas de langostino.
Cómo ocurrió la caída
Sotelo se encontraba realizando tareas de limpieza y se
dirigió hacia el sector de babor para colocar una defensa. En ese momento cayó
inesperadamente al agua.
La temperatura del mar en la zona era cercana a los 3
grados, mientras que durante esta época del año las máximas habituales no
suelen superar los 5 grados.
La tripulación advirtió su ausencia después de algunos
minutos. “Estábamos limpiando el barco. Él fue a tirar una defensa de babor y
no regresaba”, relataron los tripulantes al medio especializado Mar&Pesca.
Al notar que faltaba un integrante, los trabajadores dieron
aviso al capitán y comenzaron una maniobra para regresar sobre el recorrido
realizado por el pesquero.
Lo encontraron a unos 500 metros
Mientras permanecía en el agua, Sotelo intentó llamar la
atención mediante gritos y silbidos. Como las embarcaciones continuaban
alejándose, decidió quitarse las botas para facilitar su flotación.
El chaleco salvavidas le permitió mantenerse en la
superficie durante los minutos de espera. Más tarde, el marinero reconoció que
sintió miedo y llegó a pensar que no lograría sobrevivir.
La situación cambió cuando Cristian Rodríguez, ubicado en
la proa, consiguió divisarlo en el agua. El buque modificó su trayectoria y
regresó hacia el lugar donde había caído.
La tripulación encontró a Sotelo aproximadamente 500 metros
detrás del punto en el que había continuado navegando el barco. Para entonces
habían pasado cerca de diez minutos desde la caída.
El rescate y la importancia del chaleco
Los tripulantes realizaron las maniobras necesarias para
acercarse al marinero y finalmente lograron subirlo nuevamente a bordo.
Una vez en cubierta, Sotelo recibió asistencia inmediata.
Sus compañeros lo secaron y comprobaron que se encontraba en buenas condiciones
físicas.
Ramón “Moncho” Leyenda, jefe de Operaciones de Argenova,
calificó el episodio como “una desgracia con suerte” y confirmó que pudo
comunicarse con el marinero luego del rescate.
El responsable de la empresa también destacó la necesidad
de mantener los ejercicios de emergencia y reforzar las maniobras de rescate
dentro de los buques pesqueros.
El caso volvió a poner en primer plano la importancia de
los elementos de seguridad marítima. En particular, el chaleco salvavidas fue
determinante para que Sotelo pudiera permanecer a flote durante los diez
minutos que estuvo expuesto al agua fría del Atlántico Sur.
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