Un nuevo estudio climático proyectó que el calentamiento
global podría modificar la diferencia de temperatura entre las ciudades y sus
alrededores rurales durante las próximas décadas.
La investigación, publicada en Geophysical Research
Letters, estima que hacia 2050 las zonas rurales cercanas a muchas ciudades
podrían calentarse a un ritmo mayor que los centros urbanos.
Aun así, los investigadores remarcaron que las ciudades
continuarían registrando temperaturas absolutas más elevadas en buena parte de
los casos.
Un modelo climático de alta resolución
El trabajo fue realizado con un modelo desarrollado por el
Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF), dentro del
proyecto Destination Earth de la Unión Europea.
Los investigadores simularon la evolución del clima entre
2020 y 2050 con una resolución de nueve kilómetros. El análisis incluyó 200
ciudades ubicadas en regiones frías, áridas, templadas y tropicales.
Esta escala permitió representar con mayor precisión las
condiciones climáticas de las áreas urbanas y compararlas con las zonas rurales
próximas.
El suelo seco, una de las claves
Una de las principales explicaciones está relacionada con
la pérdida de humedad del suelo rural. Cuando las temperaturas aumentan y el
terreno se seca, disminuye la evaporación, un proceso que contribuye
naturalmente a enfriar el aire.
El investigador del ECMWF Xabier Pedruzo-Bagazgoitia, autor
principal del estudio, explicó que “los alrededores rurales de las ciudades se
calentarán más rápidamente”.
Ese proceso podría reducir progresivamente la denominada
isla de calor urbana, fenómeno por el cual el asfalto, el hormigón y otras
superficies construidas absorben y retienen calor, elevando las temperaturas
respecto del entorno.
Las ciudades seguirán expuestas al calor
extremo
La reducción de la diferencia térmica no significa que las
ciudades vayan a experimentar menos calor. Los centros urbanos podrían
continuar enfrentando temperaturas máximas más altas, noches más cálidas y
mayor estrés térmico.
La climatóloga Gaby Langendijk, de la Universidad e
Investigación de Wageningen, señaló que las simulaciones regionales también
estudian cómo podría evolucionar este fenómeno en ciudades como París.
Sin embargo, otros especialistas pidieron cautela. Ashish
Sharma, climatólogo de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, advirtió:
“Sería muy cauteloso al generalizar el resultado”.
Una proyección que todavía tiene límites
Los investigadores reconocen que el escenario depende de
determinados supuestos sobre cómo evolucionarán las ciudades durante los
próximos 30 años. Cambios en la densidad urbana, la vegetación o las políticas
de adaptación climática podrían modificar las proyecciones.
El estudio aporta, de todos modos, una señal relevante para
la planificación frente al cambio climático: el calentamiento no afectaría de
la misma manera a las ciudades y al campo, y el deterioro de la humedad del
suelo podría acelerar el aumento de las temperaturas rurales.
Con base en nota de: infobae.com
Imagen: infobae
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