Turquía, Arabia Saudita y Pakistán firmaron en las últimas
horas un acuerdo conjunto de defensa durante una reunión celebrada en La Meca.
El pacto refuerza la cooperación entre tres potencias con capacidades militares
y estratégicas diferentes.
La alianza reúne a Turquía, que posee uno de los
principales ejércitos de la OTAN; a Arabia Saudita, potencia energética y
custodio de los principales lugares sagrados del islam; y a Pakistán, el único
Estado musulmán que cuenta con armas nucleares.
El contenido exacto de los compromisos asumidos por cada
país no fue detallado de inmediato. Sin embargo, la firma se produce en un
momento de fuerte tensión en Medio Oriente y puede modificar los equilibrios de
seguridad de la región.
El conflicto con Irán, en el centro del
escenario
El acercamiento entre Ankara, Riad e Islamabad ocurre
mientras continúan las consecuencias de la guerra iniciada el 28 de febrero y
los enfrentamientos que involucran a Irán, Israel y Estados Unidos.
Arabia Saudita quedó especialmente expuesta a los ataques
iraníes y a las acciones de grupos aliados de Teherán, entre ellos los hutíes
de Yemen y distintas milicias chiíes que operan desde Irak.
Otro punto de preocupación es el estrecho de Ormuz, una vía
fundamental para el comercio energético mundial. Antes del conflicto, por ese
corredor circulaba aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas
natural licuado del planeta.
Para Riad, cualquier interrupción prolongada representa un
riesgo para sus exportaciones de crudo y para sus ambiciosos planes de
transformación económica.
Tres países con vínculos militares previos
El acuerdo no parte de cero. Arabia Saudita y Pakistán ya
mantienen un pacto de defensa que contempla una respuesta conjunta ante una
agresión contra cualquiera de los dos países y abarca “todos los medios
militares”.
Islamabad, sin embargo, buscó hasta ahora evitar una
participación directa en la guerra con Irán y se mostró dispuesto a promover
mecanismos de mediación.
Turquía y Pakistán también desarrollaron durante los
últimos años una cooperación militar que incluyó intercambio de tecnología,
entrenamiento y operaciones conjuntas.
En 2023, además, Arabia Saudita acordó adquirir drones de
fabricación turca en uno de los mayores contratos de exportación militar
anunciados por Ankara.
La dimensión simbólica de la cumbre
El lugar elegido para la firma también tiene un fuerte
significado político y religioso. La Meca es la ciudad más sagrada del islam y
el encuentro reunió al presidente turco Tayyip Erdogan, al príncipe heredero
saudí Mohammed bin Salman y al primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif.
Sharif llegó acompañado por el jefe del Ejército, Asim
Munir, mientras que Erdogan mantuvo una reunión con Bin Salman antes de la
firma del acuerdo.
Las conversaciones para alcanzar el pacto se extendieron
durante casi un año. En enero, el canciller turco Hakan Fidan había planteado
la necesidad de avanzar hacia una plataforma regional de seguridad que
permitiera ampliar la cooperación entre países.
Un nuevo factor en el equilibrio de Medio
Oriente
Pakistán ya había desplegado en Arabia Saudita unos 8.000 efectivos, además de aviones de combate, drones y sistemas de defensa antiaérea, como parte de sus acuerdos militares con el reino.
La nueva alianza podría profundizar esa cooperación y darle
una dimensión regional mayor, aunque todavía resta conocer cómo se aplicará el
compromiso de defensa y qué alcance tendrá ante una eventual escalada.
Con la guerra y las tensiones en Medio Oriente todavía
abiertas, el pacto firmado en La Meca agrega un nuevo componente al complejo
tablero regional y coloca a Turquía, Arabia Saudita y Pakistán ante el desafío
de coordinar sus intereses militares, económicos y diplomáticos.
#Turquía #ArabiaSaudita #Pakistán #MedioOriente #Irán




