Abelardo de la Espriella asumió anoche la Presidencia de
Colombia para el período 2026-2030, durante una ceremonia realizada en la
Universidad Santiago de Cali y posteriormente en el Cantón Militar Pichincha,
en Cali.
El mandatario ingresó al auditorio acompañado por la
primera dama, Ana Lucía Pineda, y sus cuatro hijos. Luego de la interpretación
del himno nacional, el presidente del Congreso, Honorio Miguel Henríquez
Pinedo, tomó el juramento correspondiente.
Antes del acto protocolar, Henríquez enumeró algunos de los
principales desafíos que deberá enfrentar la nueva administración: inseguridad,
orden público, narcotráfico, minería ilegal, situación fiscal, sistema
sanitario y corrupción.
El titular del Congreso también llamó al diálogo entre los
distintos sectores políticos. “No necesitamos intentos de desobediencia civil
sino un diálogo para construir entre todos la solución de todos”, afirmó.
Seguridad y lucha contra el narcotráfico
Durante su primer discurso como presidente, De la Espriella
marcó una de las principales prioridades de su gestión. “Ha comenzado el tiempo
de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad”, sostuvo ante los
presentes.
El mandatario ordenó a las Fuerzas Militares avanzar contra las organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico. Advirtió que quienes no se sometan a la ley deberán enfrentar “la fuerza decidida del Estado colombiano y su fuerza pública”.
También anunció la identificación de grupos considerados
terroristas y anticipó la construcción de megacárceles. En materia de drogas,
planteó una política de erradicación de cultivos ilícitos.
“La coca no se combate con estadísticas maquilladas ni con
mapas manipulados, sino arrancándola de la tierra”, afirmó.
Ajuste del gasto y cambios económicos
En materia económica, el nuevo gobierno anunció un
congelamiento inmediato del gasto público y medidas destinadas a reducir el uso
de recursos estatales.
De la Espriella aseguró que la asistencia social continuará
y adelantó una reforma tributaria enfocada en combatir la evasión y favorecer
la inversión. También confirmó que buscará eliminar el impuesto al patrimonio.
“Debemos dejar de castigar a quienes invierten y generan
riqueza en nuestra patria”, sostuvo.
Otro de los ejes será Ecopetrol. El presidente calificó
como “alevosamente depredada” a la compañía estatal durante la administración
anterior y definió su recuperación como una prioridad de su gobierno.
Además, planteó avanzar en la exploración de nuevas
reservas de petróleo y gas y en la aplicación de un esquema de “fracking
responsable”.
Educación, salud y corrupción
En educación, el mandatario vinculó la formación con las
posibilidades de inserción laboral. “De nada sirve un diploma si no abre las
puertas a un empleo”, expresó.
Entre sus anuncios incluyó iniciativas relacionadas con
inteligencia artificial, ciencia y robótica, además de una postura contraria al
uso político de las instituciones educativas.
Sobre el sistema de salud, describió la situación recibida
como “un drama profundamente humano” y aseguró que su administración buscará
implementar las correcciones necesarias.
También prometió impulsar herramientas tecnológicas para
detectar redes de corrupción y planteó buscar la cadena perpetua para quienes
cometan delitos contra mujeres y niños.
JEP y política exterior
Respecto de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), De
la Espriella mantuvo su postura crítica, aunque aseguró que respetará el marco
jurídico vigente.
“Respetaré el orden jurídico vigente, sin que ello
signifique revisar con absoluto rigor la naturaleza y los efectos de una
decisión que nació desconociendo la voluntad popular”, señaló.
El presidente también descartó promover una Asamblea
Constituyente y anunció la incorporación de nuevas herramientas para enfrentar
estructuras de corrupción.
En política exterior, anticipó la firma del denominado
Escudo de las Américas, destinado al intercambio de información entre países
para combatir el crimen organizado internacional.
Una ceremonia con presencia internacional
La asunción contó con la presencia de varios mandatarios de
la región, entre ellos Javier Milei, José Antonio Kast, Daniel Noboa, Santiago
Peña y José Raúl Mulino.
También participaron el canciller brasileño Mauro Vieira,
el vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, y el rey de España, Felipe VI.
Por Estados Unidos asistió el fiscal general interino Todd
Blanche junto con funcionarios de las áreas de Estado, Defensa y Justicia,
además de representantes de la DEA.
Entre los expresidentes colombianos estuvieron Álvaro
Uribe, Andrés Pastrana, Iván Duque y César Gaviria. Juan Manuel Santos y
Ernesto Samper no participaron del acto por decisión del nuevo mandatario.
Con su llegada al poder, De la Espriella inició un período
que tendrá como principales desafíos la seguridad, el narcotráfico, las cuentas
públicas y la recuperación de sectores estratégicos. Sus primeros anuncios
anticiparon un cambio de orientación que deberá traducirse en medidas concretas
durante los próximos meses.
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