La ciudad autónoma de Ceuta atraviesa una de las mayores
crisis migratorias de los últimos años tras el ingreso irregular de unas 2.000
personas desde Marruecos en apenas cinco días. La situación provocó un fuerte
despliegue de las fuerzas de seguridad y llevó a las autoridades locales a
solicitar al Gobierno español que declare la emergencia nacional.
Durante la jornada de ayer continuaron los intentos de
cruce por el espigón del Tarajal, mientras efectivos policiales y de la Guardia
Civil intentaban contener el avance y mantener operativos los accesos
fronterizos.
Pedido de emergencia y posible despliegue
militar
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, mantuvo una
conversación con el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, para plantear la
gravedad del escenario y solicitar la aplicación de los mecanismos previstos en
la Ley de Seguridad Nacional.
Además, la Junta de Portavoces de la Asamblea de Ceuta,
integrada por representantes de distintos partidos políticos, reclamó el cierre
de la frontera del Tarajal y el despliegue del Ejército para reforzar las
tareas de control.
Vivas advirtió que la cantidad de personas que ingresó en
los últimos días representa cerca del 2% de la población de la ciudad, una
situación que calificó como insostenible para la capacidad operativa local.
Frontera bajo máxima vigilancia
La Guardia Civil restringió los accesos a la frontera para
evitar mayores desbordes y reorganizar la circulación de quienes cruzan
legalmente entre España y Marruecos. Mientras tanto, el Centro de Estancia
Temporal de Inmigrantes (CETI) registra una fuerte presión debido al aumento de
llegadas.
Entre los migrantes también se encuentran mujeres y niños,
muchos de los cuales permanecen en distintos sectores de la ciudad mientras las
autoridades buscan dar respuesta a la emergencia.
Desde Marruecos sostuvieron que mantienen la cooperación
con España y atribuyeron el incremento de los cruces a la acción de
organizaciones dedicadas al tráfico ilegal de migrantes.
El Gobierno español anunció nuevas medidas
Pedro Sánchez aseguró que el Ejecutivo nacional está
movilizando recursos para recuperar la normalidad y confirmó que trabaja en
coordinación con Marruecos y organismos internacionales.
En paralelo, el Ministerio del Interior informó que ambos
países acordaron agilizar los procedimientos para la devolución de quienes
ingresen de manera irregular. También responsabilizó a las redes de tráfico de
personas por incentivar los cruces mediante información engañosa sobre
recientes fallos judiciales.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tiene
previsto viajar a Ceuta para supervisar personalmente la evolución de la
situación y coordinar las próximas acciones junto a las autoridades locales.
Crece el debate político
La crisis también generó fuertes repercusiones en la
política española. Los principales dirigentes de la oposición reclamaron
medidas más severas para reforzar la seguridad fronteriza y cuestionaron la
gestión del Gobierno nacional.
Mientras continúan los operativos y se mantienen los
controles en la frontera, las autoridades siguen monitoreando la evolución del
flujo migratorio, en un contexto que podría derivar en nuevas decisiones para
contener una de las mayores presiones migratorias registradas en Ceuta desde
2021.
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