La carne de cerdo consolida su crecimiento en Argentina y
ya ocupa un lugar cada vez más importante en la alimentación de los hogares. El
consumo per cápita supera los 20 kilos anuales y el producto gana participación
frente a la carne vacuna, impulsado por una mayor diferencia de precios y por
estudios que destacan sus propiedades nutricionales.
Un cambio de hábitos impulsado por el bolsillo
De acuerdo con datos difundidos por la Federación Porcina,
la diferencia de precio entre la carne vacuna y la porcina alcanzó este año
hasta un 120%, favoreciendo un cambio en las decisiones de compra de los
consumidores.
Actualmente, el kilo de carne vacuna ronda los $18.564,
mientras que el pechito de cerdo se comercializa cerca de $8.944. En febrero de
este año, incluso, el valor de tres kilos de pechito de cerdo equivalía al de
un solo kilo de asado vacuno.
El director ejecutivo de la Federación Porcina, Agustín
Seijas, explicó que "la puerta de entrada al cerdo siempre fue el
precio" y recordó que históricamente la diferencia con la carne vacuna era
mucho menor.
El INTI destacó sus propiedades nutricionales
El crecimiento del consumo también estuvo acompañado por un
informe elaborado por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI),
que analizó la calidad nutricional de la carne porcina.
Según Seijas, el estudio confirmó que las grasas presentes
en el cerdo poseen características saludables y comparables con las del aceite
de oliva, además de aportar proteínas de alto valor biológico, minerales
esenciales y creatina natural.
"Podemos afirmar, a través de la ciencia, cuál es el
valor nutritivo de la carne de cerdo para que todos los consumidores lo
sepan", afirmó el directivo.
Más cortes frescos y mayor presencia en la mesa
El aumento de la demanda también modificó la oferta en
carnicerías. Cortes que antes eran destinados principalmente a la elaboración
de fiambres y chacinados, como la nalga, la cuadrada, el cuadril, la bola de
lomo y el carré, ahora se comercializan con mayor frecuencia como carne fresca.
Para la Federación Porcina, el pechito de cerdo se
transformó en una de las principales alternativas al asado tradicional.
"No hay ningún asado que hoy no tenga un corte de
cerdo. El pechito es el reemplazo del asado vacuno", sostuvo Seijas.
Una tendencia que crece desde hace dos décadas
Las estadísticas oficiales reflejan un cambio sostenido en
los hábitos de consumo. Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería
y Pesca, el consumo de carne porcina aumentó 171% en los últimos 20 años, al
pasar de 6,22 kilos por habitante en 2006 a 18,89 kilos en 2025, mientras que
actualmente ya supera los 20 kilos per cápita.
En paralelo, el consumo de carne vacuna descendió hasta
47,3 kilos por habitante, el registro más bajo de las últimas dos décadas, lo
que evidencia una transformación en la dieta de los argentinos impulsada tanto
por factores económicos como por nuevas preferencias alimentarias.
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