Venezuela formalizó en las últimas horas su retiro de la
Corte Penal Internacional (CPI), una decisión con la que deja de reconocer la
jurisdicción del tribunal en medio de la controversia por las investigaciones
sobre presuntos crímenes de lesa humanidad atribuidos a funcionarios del país.
El gobierno argumentó falta de imparcialidad
La decisión fue comunicada oficialmente ante las Naciones
Unidas y presentada por el gobierno venezolano como una respuesta a lo que
considera una actuación parcial de la Corte Penal Internacional.
El canciller Félix Plasencia sostuvo que la CPI actuó con
criterios selectivos y cuestionó que gran parte de sus investigaciones se hayan
concentrado en países de África y América Latina. Según afirmó, el tribunal fue
utilizado para fines políticos y vulneró principios como la soberanía y la
autodeterminación de los Estados.
Además, el funcionario aseguró que la salida del organismo
representa un rechazo a la utilización de la justicia internacional como
herramienta de persecución política, concepto que el gobierno venezolano
vinculó al denominado "lawfare".
Una decisión respaldada por el Parlamento
La desvinculación de la CPI se concretó luego de que la
Asamblea Nacional aprobara por unanimidad, en diciembre pasado, la derogación
de la adhesión de Venezuela al Estatuto de Roma, tratado que dio origen al
tribunal internacional.
El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, defendió la
medida al afirmar que busca denunciar el funcionamiento de un organismo que, a
juicio del oficialismo, perdió independencia y credibilidad.
La decisión también se produjo después del cierre de la
oficina técnica que la Corte Penal Internacional mantenía en Caracas, debido a
la falta de avances en las investigaciones internas exigidas por el principio
de complementariedad.
El origen del conflicto con la Corte Penal
Internacional
La investigación de la CPI sobre Venezuela comenzó en 2018
tras una remisión presentada por varios países. El expediente se centra en
presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos desde 2017.
El gobierno venezolano intentó frenar el proceso
argumentando que la Justicia nacional estaba investigando los hechos
denunciados. Sin embargo, en 2023 la Corte rechazó ese planteo y autorizó la
continuidad de la investigación internacional.
En 2020, el entonces fiscal de la CPI, Karim Khan, había
señalado que existían fundamentos razonables para investigar a funcionarios y
miembros de las fuerzas de seguridad por presuntos delitos de lesa humanidad.
Qué puede ocurrir a partir de ahora
La notificación de retiro fue entregada por el canciller
Félix Plasencia al secretario general de la ONU, António Guterres, por
instrucción del gobierno venezolano.
Aunque Caracas sostiene que mantiene su compromiso con la
justicia internacional, la salida de la Corte Penal Internacional profundiza el
conflicto institucional con el tribunal y abre un nuevo escenario en torno a
las investigaciones que involucran a exfuncionarios y autoridades del país.
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