La relación entre Rusia y Estados Unidos sumará un nuevo
capítulo en junio. El Kremlin confirmó que habrá encuentros entre
representantes rusos y enviados del presidente estadounidense Donald Trump, en
un contexto marcado por la continuidad de la guerra en Ucrania y una creciente
tensión militar en la región.
La información fue anticipada por Kirill Dmitriev,
responsable del Fondo Ruso de Inversión y uno de los principales interlocutores
económicos del gobierno de Vladimir Putin. Aunque evitó precisar una fecha
exacta, aseguró que las conversaciones con funcionarios estadounidenses
continuarán durante este mes.
Contactos diplomáticos en medio del conflicto
Dmitriev señaló que mantiene intercambios frecuentes con
Steve Witkoff, enviado especial de Estados Unidos, y con Jared Kushner, asesor
cercano a Trump. Según explicó, ambas partes sostuvieron varios contactos en
los últimos días y esperan avanzar en nuevas instancias de diálogo.
La confirmación llega poco después de que el presidente
ucraniano, Volodímir Zelensky, mantuviera una conversación telefónica con
Witkoff y Kushner para analizar la situación del conflicto y las perspectivas
de discusión durante la próxima cumbre del G7, que se realizará en Francia.
Rusia avanza en el este de Ucrania
Mientras continúan los contactos diplomáticos, los
enfrentamientos en el terreno siguen intensificándose. El Ministerio de Defensa
ruso informó la toma de las localidades de Roskoshne, en la región de Donetsk,
y Ojrimovka, en Kharkiv.
Moscú sostiene que sus fuerzas consolidaron posiciones en
sectores estratégicos del este ucraniano y ampliaron operaciones en otras zonas
del país. Estas acciones se producen en el marco de la ofensiva iniciada en
febrero de 2022 y tras la anexión de territorios ucranianos anunciada por Rusia
en 2022.
Ataques cruzados y mayor tensión
Durante los últimos días, ambos países protagonizaron una
nueva escalada militar. Ucrania denunció que Rusia lanzó más de 200 drones
contra distintas regiones, provocando daños en viviendas e infraestructura
civil.
Las ciudades de Odesa y Kharkiv estuvieron entre las más
afectadas. Autoridades locales reportaron personas heridas y edificios dañados
como consecuencia de los ataques.
Por su parte, Ucrania respondió con operaciones de largo
alcance sobre instalaciones consideradas clave para la industria militar rusa.
Entre los objetivos alcanzados figura una planta ubicada en la ciudad de
Cheboksari, a más de 900 kilómetros de la frontera ucraniana.
Expectativa por la cumbre del G7
Las próximas reuniones entre funcionarios rusos y enviados
estadounidenses coincidirán con la celebración de la cumbre del G7, donde la
guerra en Ucrania volverá a ocupar un lugar central en la agenda internacional.
Aunque no hay señales concretas de una negociación de paz
inmediata, los contactos diplomáticos reflejan que las principales potencias
continúan explorando canales de diálogo mientras el conflicto sigue
desarrollándose tanto en el plano militar como político.
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