El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una
advertencia directa a Irán: exigió la reapertura del estrecho de Ormuz en un
plazo de 48 horas o, de lo contrario, ordenará ataques contra infraestructura
energética del país.
Ultimátum en medio del conflicto
El mandatario comunicó la amenaza a través de redes
sociales, donde señaló que Washington podría atacar centrales eléctricas
iraníes si no se garantiza la libre circulación por esa vía marítima
estratégica.
El estrecho de Ormuz es clave para el comercio global de
petróleo, por lo que su bloqueo generó impacto en los mercados internacionales.
Escalada tras semanas de enfrentamientos
Las declaraciones se producen en el marco de un conflicto
que ya lleva varias semanas en Medio Oriente. Trump sostuvo que Estados Unidos
mantiene ventaja militar y aseguró que las capacidades defensivas de Irán
fueron seriamente afectadas.
Días antes, el presidente había descartado un alto el fuego
inmediato y planteó que su país está cerca de cumplir sus objetivos en la
región.
Ataques y tensión en Israel
En paralelo, Irán lanzó misiles contra el sur de Israel,
con impactos en ciudades como Dimona y Arad.
Los ataques dejaron más de 100 heridos y provocaron daños
en viviendas, además de incendios y evacuaciones en zonas residenciales.
Respuesta y monitoreo internacional
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que
su país continuará con las operaciones militares.
Por su parte, el Organismo Internacional de Energía Atómica
informó que no se detectaron niveles anormales de radiación tras los impactos
cercanos a instalaciones sensibles.
Un escenario abierto y con riesgo global
El conflicto mantiene en alerta a la comunidad
internacional, con consecuencias potenciales sobre el comercio energético y la
seguridad regional.
Las próximas horas serán clave para determinar si se
produce una desescalada o si continúan las acciones militares en una de las
zonas más sensibles del mundo.
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