Investigadores de la Universidad de Granada desarrollaron
un innovador biomaterial para fabricar córneas artificiales a partir de escamas
de pescado. El proyecto apunta a ofrecer una alternativa a los trasplantes
tradicionales, en un contexto donde miles de pacientes esperan donantes para
recuperar la visión.
Las primeras pruebas realizadas en laboratorio y en modelos
animales mostraron resultados positivos. El material presenta resistencia,
transparencia y compatibilidad biológica, características fundamentales para
reemplazar o reparar tejido corneal dañado.
Un avance para enfrentar la falta de donantes
Las enfermedades de la córnea son una de las principales
causas de ceguera en el mundo. Sin embargo, los trasplantes dependen casi
exclusivamente de donaciones, lo que genera largas listas de espera en
numerosos países.
El nuevo desarrollo busca reducir ese problema. Los
científicos utilizaron escamas de peces de consumo habitual, como la carpa, un
subproducto de la industria pesquera que suele desecharse.
Según los investigadores, el procesamiento de este material
permite generar implantes transparentes y resistentes, capaces de cumplir con
los requisitos ópticos necesarios para reemplazar tejido corneal.
Bajo costo y uso de residuos
Además del potencial médico, el proyecto destaca por su
bajo costo de producción. Las escamas de pescado son fáciles de obtener y
abundantes, lo que permitiría fabricar implantes más económicos que los métodos
actuales.
El estudio, publicado en la revista científica Materials
& Design, fue dirigido por el especialista en Histología Miguel Alaminos y
contó con la participación de la investigadora Ingrid Garzón.
Los científicos también remarcaron que esta tecnología
podría generar beneficios económicos en regiones vinculadas a la pesca, al
transformar residuos industriales en productos de alto valor médico.
Etapa experimental y próximos pasos
Por ahora, los implantes fueron evaluados en laboratorio y
en animales. Los resultados demostraron que el biomaterial funciona desde el
punto de vista biológico y estructural, lo que abre la puerta a nuevas etapas
de investigación.
El proyecto cuenta con financiamiento del Instituto de
Salud Carlos III de España y despertó interés en hospitales de Andalucía, que
siguen de cerca el avance del desarrollo.
Para que las córneas artificiales puedan utilizarse en
pacientes humanos, todavía deberán realizarse ensayos clínicos y cumplir con
los procesos regulatorios correspondientes.
Si estas etapas confirman su eficacia, los implantes
fabricados con escamas de pescado podrían convertirse en una alternativa clave
para ampliar el acceso a los trasplantes y reducir la ceguera causada por
enfermedades corneales en todo el mundo.
#Ciencia #Salud #Trasplantes #Innovación #Oftalmología





