El precio de la nafta y el gasoil registró un aumento
cercano al 6% en Argentina desde el inicio de las hostilidades en Medio
Oriente, según un relevamiento de la consultora EcoGo.
La suba se produjo en menos de dos semanas y marcó un
cambio abrupto respecto de la estabilidad que predominaba hasta fines de
febrero en el mercado de combustibles.
El incremento se vincula directamente con el salto en el
valor internacional del petróleo tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel
sobre Irán, que generaron fuerte volatilidad en los mercados energéticos.
El petróleo empujó los precios
Antes del conflicto, el barril de crudo Brent —referencia
internacional para Argentina— cotizaba alrededor de 73 dólares. Tras la
escalada bélica, llegó a superar los 118 dólares durante la jornada y luego
retrocedió hasta ubicarse cerca de los 98 dólares.
El salto implica un aumento cercano al 35% respecto del
valor previo al conflicto, un movimiento que suele trasladarse rápidamente a
los precios de los combustibles en el mercado local.
Los datos del índice semanal de combustibles de EcoGo
reflejan ese cambio: el indicador pasó a 144,5 puntos en la segunda semana de
marzo, casi ocho unidades por encima del nivel registrado a fines de febrero.
La nafta supera los $1.700
El impacto ya se observa en las pizarras de varias
estaciones de servicio, especialmente en la Ciudad de Buenos Aires.
De acuerdo con relevamientos del sector y datos del portal
especializado Surtidores, los valores promedio actuales son:
En varios puntos de venta, los precios incluso superan esos
promedios.
La estrategia de las petroleras
La petrolera estatal YPF, que concentra más de la mitad del
mercado de combustibles en el país, aplica una política de ajustes graduales
basada en su esquema de micropricing.
Este sistema contempla variables como región, demanda y
horarios para definir los precios, lo que explica las diferencias entre
estaciones y la ausencia de un valor único por litro a nivel nacional.
El presidente de la compañía, Horacio Marín, señaló que la
empresa busca evitar aumentos bruscos y trasladar los cambios del precio
internacional del petróleo de manera gradual.
Posible impacto en la inflación
El aumento del 6% en combustibles se ubica muy por encima
de las proyecciones de inflación mensual del mercado.
El último dato del índice de precios al consumidor marcó
una suba del 2,9% en enero, mientras que el relevamiento de expectativas del
Banco Central de la República Argentina proyectaba alrededor de 2,7% para
febrero.
Aunque el peso de los combustibles en el índice general no
es determinante, la aceleración registrada en marzo podría presionar al alza el
dato de inflación del mes.
Qué puede pasar en los próximos días
El futuro de los precios en los surtidores dependerá en
gran medida de la evolución del conflicto y del comportamiento del petróleo en
el mercado internacional.
Si el barril se mantiene en niveles elevados, las
petroleras podrían aplicar nuevos ajustes en Argentina. En cambio, una eventual
normalización del mercado energético podría moderar o revertir parte de las
subas registradas en las últimas semanas.
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