El Parque Nacional Mburucuyá permanecerá cerrado al público
hasta el 4 de enero de 2026, tras una decisión de la Intendencia motivada por
las lluvias acumuladas durante diciembre y el desborde del arroyo Portillo, una
situación que impide garantizar condiciones mínimas de seguridad dentro del
área protegida.
Durante diciembre, la región registró más de 400 milímetros
de precipitaciones, un volumen por encima de los registros habituales para la
zona centro-norte de Corrientes. El parque, que combina esteros, pastizales y
montes nativos, es particularmente sensible a los excesos hídricos, ya que gran
parte de su infraestructura —senderos, accesos y áreas de uso público— depende
de condiciones de suelo estables para su funcionamiento normal. El actual
episodio se inscribe en una secuencia de eventos climáticos intensos que vienen
afectando a distintas localidades de la provincia.
Según informó la administración del parque, las lluvias
provocaron anegamientos persistentes y daños en sectores destinados a
visitantes, además de dificultar la circulación interna. Uno de los puntos más
comprometidos es el arroyo Portillo, desbordado a la altura de la ruta
provincial Nº 86, dentro de la jurisdicción del parque, lo que representa un
riesgo para el ingreso y el tránsito. El cierre afecta tanto a turistas como a
prestadores de servicios vinculados a la actividad recreativa, en un período de
alta demanda estacional.
Las autoridades indicaron que la medida es de carácter
preventivo y que la reapertura dependerá de la evolución de las condiciones
climáticas y del nivel de las aguas. En los próximos días se evaluará el estado
de la infraestructura y de los caminos internos para determinar si es posible
retomar las actividades de manera segura. Hasta entonces, el parque permanecerá
cerrado para permitir la recuperación de las áreas afectadas y reducir riesgos
para el público y el personal.
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