El primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, presentó
un paquete de medidas para descomprimir el conflicto educativo que lleva
semanas de protestas, pero no logró frenar el malestar de los estudiantes. Las
organizaciones reclaman cambios más profundos en el ingreso a las
universidades, mayores inversiones y más vacantes en la educación superior.
La propuesta incluye una reforma gradual del sistema de
admisión universitaria, la creación de 15.000 plazas, obras en establecimientos
educativos, una reducción progresiva del número de alumnos por aula y becas
actualizadas de acuerdo con la inflación.
Sin embargo, las agrupaciones estudiantiles confirmaron que
continuarán con las manifestaciones y los bloqueos de institutos durante los
próximos días.
Las cinco medidas anunciadas por el Gobierno
El plan fue presentado este lunes en la sede del Gobierno,
en Matignon, después de una serie de reuniones con estudiantes y representantes
de las asociaciones juveniles.
Uno de los principales puntos contempla modificar
Parcoursup, la plataforma que organiza el acceso a la educación superior y que
recibió cuestionamientos por su funcionamiento. Los cambios se aplicarían de
manera gradual y su alcance definitivo dependerá de las decisiones del próximo
Gobierno, que surgirá de las elecciones presidenciales previstas para abril y
mayo.
Las otras iniciativas anunciadas son:
Por qué los estudiantes rechazan la propuesta
Las asociaciones consideraron que las concesiones oficiales
están lejos de responder a sus demandas. Entre sus principales reclamos figuran
la eliminación completa del actual sistema de acceso universitario y la
creación de 250.000 vacantes, una cifra muy superior a las 15.000 anunciadas
por el Ejecutivo.
También cuestionaron la forma en que Lecornu comunicó las
iniciativas: sostienen que el Gobierno presentó las propuestas primero ante un
grupo de estudiantes sin representación formal, en lugar de hacerlo
directamente con las organizaciones.
Antes de una de las reuniones, dirigentes estudiantiles
calificaron los anuncios de “migajas” y reclamaron un presupuesto de 10.000
millones de euros, junto con diez medidas que, aseguran, vienen planteando en
encuentros con funcionarios.
Tras la reunión con el primer ministro, Louis Letoublon,
vicepresidente de la organización Les Lycéens, sostuvo: “Vamos a llegar hasta
el final porque aún no es del todo satisfactorio”. Por su parte, Nathanael
Combay, titular del consejo de Renouveau Lycéen, pidió “resultados concretos”
sobre los compromisos anunciados.
La activista e influencer Mathilde Fouqué también cuestionó
la reforma de Parcoursup y advirtió: “No será más que un nuevo ejercicio de
engaño”.
Cuándo serán las próximas movilizaciones en
Francia
Pese al anuncio oficial, el calendario de protestas sigue
en pie. La próxima movilización está prevista para el sábado, mientras que las
organizaciones anticiparon que retomarán los bloqueos de institutos a partir
del lunes 2 de noviembre, cuando finalicen las vacaciones escolares.
Los estudiantes también anunciaron que se sumarán a la
huelga general convocada por distintos sindicatos para el 5 de noviembre. La
medida podría ampliar el alcance del conflicto y acercar las demandas
educativas a otros reclamos laborales.
Un conflicto que sigue abierto
El Gobierno busca responder a las críticas con inversiones
y cambios en el sistema educativo, pero las diferencias presupuestarias y las
exigencias sobre el acceso a las universidades mantienen el enfrentamiento
abierto.
Las próximas jornadas serán determinantes para medir el
alcance de las movilizaciones y comprobar si las medidas anunciadas permiten
iniciar una negociación más amplia. Por ahora, las organizaciones estudiantiles
sostienen que continuarán con las protestas hasta obtener respuestas que
consideren suficientes.
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