Un terremoto de magnitud 7 sacudió anoche la región del
Tíbet, en el suroeste de China, y provocó una emergencia con víctimas fatales,
decenas de heridos y daños materiales. Los primeros balances informaron al
menos 16 muertos y más de 50 personas heridas, mientras los equipos de rescate
continúan trabajando en las zonas afectadas.
El movimiento telúrico se registró a las 22.33, hora local,
en una zona montañosa de la prefectura de Nagqu, en el norte de la región
tibetana. La magnitud del sismo y las dificultades geográficas complican las
tareas de asistencia y la evaluación de los daños.
El epicentro estuvo cerca de Nagqu
Los datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS)
ubicaron el epicentro a unos 190 kilómetros al este-noreste de Nagqu y a una
profundidad aproximada de 18 kilómetros. La capital regional, Lhasa, se
encuentra a unos 400 kilómetros del área del sismo.
La zona afectada está situada a gran altitud y tiene una
población relativamente dispersa. Aun así, el temblor provocó daños en
localidades cercanas al epicentro y obligó a numerosos residentes a abandonar
sus viviendas por precaución.
Los reportes iniciales señalaron derrumbes y daños
estructurales en numerosas construcciones. Las autoridades trabajan para
establecer la magnitud total de las pérdidas y determinar si hay personas
atrapadas entre los escombros.
Decenas de heridos y un amplio operativo de
emergencia
Los primeros balances difundidos por medios internacionales
informaron al menos 16 fallecidos y más de 50 heridos, aunque las cifras pueden
modificarse a medida que avance la asistencia y se verifiquen los datos en cada
localidad.
Las autoridades chinas desplegaron equipos de bomberos,
rescate y personal de emergencia para atender a los damnificados. También
comenzaron a distribuir suministros, refugios temporales y elementos de primera
necesidad para las personas cuyas viviendas resultaron afectadas.
El terremoto provocó además complicaciones en las
comunicaciones y cortes en algunos servicios. Los desprendimientos de rocas
obligaron a restringir la circulación en un tramo de una ruta nacional, con
excepciones para vehículos de emergencia y asistencia.
Las réplicas mantienen la preocupación
Después del movimiento principal se registraron nuevos
temblores de menor intensidad, algunos superiores a magnitud 4. Las autoridades
mantienen el seguimiento de la actividad sísmica y evalúan las condiciones de
seguridad de las construcciones dañadas.
La posibilidad de nuevas réplicas representa un riesgo
adicional para quienes permanecen cerca de edificios afectados. Por ese motivo,
los equipos de emergencia priorizan la búsqueda de personas, la atención médica
y la revisión de las estructuras comprometidas.
Las tareas también podrían verse dificultadas por las
condiciones meteorológicas previstas para los próximos días, con posibilidades
de nevadas intermitentes en la región montañosa.
Una región expuesta a fuertes terremotos
El Tíbet forma parte de una extensa zona de actividad
sísmica vinculada con la interacción de las placas tectónicas de la India y
Eurasia, un proceso geológico que también dio origen a la cordillera del
Himalaya.
En enero de 2025, otro terremoto de gran intensidad en la
región tibetana dejó al menos 126 muertos. El nuevo episodio vuelve a poner en
evidencia la vulnerabilidad de las comunidades que viven en áreas montañosas y
alejadas de los principales centros urbanos.
Las autoridades continúan con las operaciones de rescate y
la evaluación de los daños. El balance definitivo dependerá de la llegada de
los equipos a las localidades más afectadas y de la posibilidad de restablecer
plenamente las comunicaciones.
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