El avance del río Paraná mantiene en alerta a Goya, donde
la altura alcanzó los 5,48 metros y superó el nivel de alerta establecido en
5,20 metros. Las proyecciones indican que la creciente podría alcanzar su punto
máximo durante los próximos días, con registros superiores a los 6 metros.
La llegada del agua al paseo costero ya es visible y las
autoridades mantienen un seguimiento permanente para evaluar el comportamiento
del río y anticipar posibles consecuencias en las zonas más expuestas.
Cuándo podría registrarse el pico de la
creciente
El titular del Proyecto de Defensas de Goya (Prodego),
Gustavo Gabiasi, explicó que el avance de la onda de crecida desde Iguazú hasta
la ciudad demora entre siete y diez días. A partir de ese desplazamiento,
estimó que el nivel máximo podría registrarse entre el 22 y el 27 de octubre.
"El pico que se dio en Iguazú tarda entre 7 y 10 días
en trasladarse a Goya. Estimamos que entre los días 22 y 27 se podría producir
el pico en nuestra ciudad, con valores que podrían superar los 6 metros, algo
que iremos cotejando día a día", señaló el funcionario.
El pronóstico mantiene la atención sobre la evolución del
Paraná, ya que la altura del agua durante las próximas jornadas permitirá
ajustar las estimaciones y determinar si será necesario ampliar las medidas
preventivas.
Por qué el agua cubre parte de la costanera
Ante la preocupación que puede generar el avance del río
sobre el paseo costero, Gabiasi aclaró que el sector inferior fue diseñado para
quedar cubierto temporalmente durante las crecientes.
"Quiero llevar tranquilidad a la población. Si bien el
río experimenta una creciente ya pronosticada, el proyecto ejecutivo contempló
un paseo inferior a una cota superior", explicó.
Además, comparó la situación actual con la infraestructura
anterior y precisó: "En la antigua costanera, con este nivel de agua, el
paseo ya tendría un metro de agua encima".
El responsable del Prodego también remarcó que la cobertura
temporal del sector inferior está contemplada en el diseño de la obra. Por ese
motivo, la presencia de agua en esa parte del paseo no implica, por sí sola,
que se haya producido una falla en la estructura.
Autoevacuaciones y tareas preventivas en los
barrios
En cuanto a la situación de los habitantes, hasta el
momento se registran autoevacuaciones preventivas en la zona de islas. De
acuerdo con la información difundida, la creciente todavía no afecta a los
sectores urbanos ni al área del puerto.
En paralelo, continúan los trabajos de contención y
limpieza de canales perimetrales en sectores considerados vulnerables, entre
ellos el barrio Devoto. Las intervenciones apuntan a mejorar el escurrimiento
del agua y reducir los riesgos ante una eventual continuidad de la suba.
El monitoreo de las alturas del río será determinante para
establecer si estas tareas resultan suficientes o si deben reforzarse las
medidas de prevención en los puntos más expuestos.
El antecedente de la gran inundación de 1998
La situación actual vuelve a poner en perspectiva los
antecedentes de las grandes crecientes del Paraná en Goya. Una de las más
recordadas ocurrió en abril de 1998, durante la Semana Santa, y permanece como
referencia histórica para la comunidad.
Aunque el escenario actual requiere un seguimiento
constante, las autoridades deberán evaluar la evolución del nivel del agua
antes de determinar el alcance de las posibles afectaciones.
Con el río por encima de la marca de alerta y la
posibilidad de superar los 6 metros entre el 22 y el 27 de octubre, la atención
estará puesta en los registros diarios, las condiciones de las zonas ribereñas
y la respuesta de las obras de contención. La evolución de la creciente
definirá los próximos pasos preventivos.
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