Corea del Norte lanzó varios misiles balísticos hacia el
mar del Japón, en una nueva demostración militar que encendió las alarmas en
Corea del Sur y Japón. Algunos proyectiles recorrieron más de 900 kilómetros,
aunque Estados Unidos aseguró que el episodio no representó una amenaza
inmediata para sus fuerzas ni para sus aliados.
El lanzamiento se produjo en un contexto de creciente
tensión entre las dos Coreas, luego de que la explosión de una mina terrestre
en la frontera desmilitarizada dejara heridos a tres soldados surcoreanos.
El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur informó que
detectó los proyectiles durante la mañana, mientras las autoridades regionales
reforzaron la vigilancia ante la posibilidad de nuevos disparos.
Seúl reforzó la vigilancia tras los
lanzamientos
Según el comunicado militar surcoreano, los misiles fueron
detectados alrededor de las 9:20, hora local, y lanzados desde las
inmediaciones de Pyongyang hacia el sector marítimo oriental de la península.
“Nuestro ejército intensificó el monitoreo y la vigilancia
ante posibles lanzamientos adicionales”, indicó el Estado Mayor surcoreano.
También precisó que algunos de los proyectiles recorrieron más de 900
kilómetros.
Japón confirmó que había detectado al menos un presunto
misil balístico. La información difundida por ambos países volvió a poner bajo
atención los movimientos militares de Pyongyang y la capacidad de respuesta de
sus vecinos.
Por su parte, el Comando estadounidense para el
Indo-Pacífico informó que Corea del Norte había lanzado dos misiles balísticos
y sostuvo que no suponían un peligro inmediato para Washington ni para sus
socios regionales.
Una escalada de pruebas militares en la
península
El nuevo lanzamiento se suma a una serie de ensayos
armamentísticos realizados durante las últimas semanas. El 3 de octubre, Corea
del Norte anunció la prueba de un misil balístico de alcance medio que, según
sus autoridades, incorporaba inteligencia artificial y podía modificar su
trayectoria a baja altitud.
Días después, Corea del Sur informó que había probado con
éxito un vehículo planeador hipersónico. Este tipo de armamento es impulsado
inicialmente mediante cohetes o misiles y luego se desplaza a gran velocidad
hacia su objetivo, con capacidad de superar cinco veces la velocidad del
sonido.
Las pruebas de ambos países profundizan la preocupación por
el desarrollo de sistemas de ataque cada vez más sofisticados. La disputa
militar también se desarrolla en medio de las diferencias persistentes sobre el
programa nuclear norcoreano.
La frontera sigue siendo un foco de conflicto
Las tensiones aumentaron después de que una mina terrestre
explotara en la Zona Desmilitarizada (DMZ), el área que separa a Corea del
Norte de Corea del Sur, y causara heridas a tres militares surcoreanos.
La península coreana permanece técnicamente en guerra: los
combates terminaron en 1953 con un armisticio, pero nunca se firmó un tratado
de paz definitivo. Por eso, los movimientos militares y los ensayos de misiles
suelen generar preocupación en toda la región.
En paralelo, los recientes gestos de acercamiento del
presidente estadounidense, Donald Trump, hacia el líder norcoreano, Kim
Jong-un, abrieron interrogantes sobre posibles negociaciones futuras. En Seúl
existe preocupación por la posibilidad de que Corea del Sur pierda influencia
en eventuales conversaciones sobre el programa nuclear de Pyongyang.
La evolución de los próximos días dependerá de si Corea del
Norte realiza nuevos lanzamientos y de las respuestas diplomáticas y militares
de sus vecinos. Mientras tanto, Corea del Sur, Japón y Estados Unidos mantienen
el seguimiento de la actividad norcoreana en una región marcada por décadas de
enfrentamiento.
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