El Gobierno nacional confirmó que apelará el fallo que
ordena poner en vigencia la Ley de Financiamiento Universitario, luego de que
la Justicia cuestionara el mecanismo utilizado por el Ejecutivo para postergar
su aplicación.
La resolución fue dictada por el juez federal Martín
Cormick, quien hizo lugar a los planteos presentados por el Consejo
Interuniversitario Nacional (CIN) y la Universidad de Buenos Aires (UBA).
El magistrado consideró inconstitucional el decreto que
condicionó la aplicación de la ley a la definición de los recursos
presupuestarios y ordenó al Poder Ejecutivo dictar las medidas necesarias para
garantizar su "cumplimiento inmediato".
Qué resolvió la Justicia
El fallo alcanza una norma sancionada por el Congreso en
agosto de 2025 y que establece mecanismos de financiamiento para las
universidades nacionales, además de contemplar recomposiciones salariales,
becas e inversiones vinculadas con investigación y funcionamiento.
Cormick cuestionó específicamente la cláusula del decreto
759/2025 que supeditaba la ejecución de la ley a que se determinaran
previamente las fuentes de financiamiento.
Para el juez, esa decisión resultó
"extraconstitucional" porque permitió frenar la aplicación de una
norma que había sido aprobada nuevamente por ambas cámaras del Congreso luego
del veto presidencial.
Según los fundamentos de la sentencia, la propia ley
contempla alternativas para obtener los recursos necesarios, entre ellas la
adecuación de partidas y la utilización de ingresos corrientes que superen las
previsiones presupuestarias, sin afectar la coparticipación de las provincias.
El conflicto por los salarios universitarios
La disputa judicial se suma a un reclamo que lleva meses y
que tiene como uno de sus principales ejes la pérdida del poder adquisitivo de
docentes y trabajadores no docentes.
En diciembre de 2025, el mismo juez había dictado una
medida cautelar para ordenar la aplicación inmediata de los artículos
vinculados con la recomposición salarial y la actualización de las becas
estudiantiles.
Esa decisión fue confirmada por la Cámara en lo Contencioso
Administrativo Federal y, el 25 de junio, la Corte Suprema rechazó el recurso
extraordinario presentado por el Estado. De esta manera, la cautelar quedó
firme mientras se discutía la cuestión de fondo.
El Gobierno sostiene que ya otorgó aumentos
La Casa Rosada sostiene que avanzó en el cumplimiento de
las obligaciones mediante un acuerdo firmado el 10 de junio con el CIN y los
gremios universitarios.
Ese entendimiento contempló una recomposición de la masa
salarial del 24,33% y una actualización del 20% en los gastos de
funcionamiento.
Sin embargo, Cormick rechazó posteriormente el pedido del
Gobierno para dejar sin efecto la cautelar. El magistrado consideró que el
Estado no había demostrado una solución definitiva frente al deterioro de los
ingresos de los trabajadores universitarios.
Las negociaciones volvieron a trabarse el 17 de septiembre,
cuando el Ejecutivo mantuvo una propuesta adicional del 3%, que fue rechazada
por los sindicatos.
La discusión también llega al Presupuesto 2027
El expediente judicial avanza en paralelo con la discusión
presupuestaria en el Congreso. El proyecto de Presupuesto 2027 contempla $7,349
mil millones para el funcionamiento, la inversión y los programas especiales de
las universidades nacionales.
El CIN considera insuficiente ese monto y reclama una
partida cercana a los $11 mil millones para atender las necesidades del sistema
universitario.
Mientras el Gobierno prepara la apelación del nuevo fallo,
las universidades y los gremios mantienen sus reclamos y medidas de fuerza.
Además, ratificaron la convocatoria a una Marcha Federal Universitaria para el
15 de octubre, en medio de una disputa que ahora tendrá una nueva instancia
ante la Justicia.
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